La Eurocámara da luz verde a que la UE implemente el pacto arancelario con EE.UU.

El largo proceso de negociación interna en la UE sobre la letra pequeña del pacto arancelario al que llegó el bloque comunitario con EE.UU. en julio del año pasado en la localidad escocesa de Turnberry está a punto de llegar a su fin. La Eurocámara ha aprobado este martes su luz verde final, con lo que la UE ya puede comenzar a implementar su parte del trato, es decir, la reducción total de los aranceles a los productos estadounidenses tal y como exige el presidente de EE.UU., Donald Trump.

La votación ha salido adelante con 440 votos a favor, 151 en contra y 50 abstenciones. Con este resultado, Europa cumple el último ultimátum del magnate, quien había puesto como tope el 4 de julio —el día de la fiesta nacional estadounidense— para que la UE rebaje los aranceles o reiniciará su ofensiva y subirá las tarifas sobre los coches al 25%. Todavía queda pendiente otro voto de los Estados miembros, algo que se da por descontado vista la prisa que tienen la voluntad de la mayoría de países para pasar página de esta larga saga. La nueva legislación entrará en vigor un día después de ser publicada en el Diario Oficial de la UE cuando esto ocurra, previsiblemente en los próximos días.

Comisario de Comercio

“El voto de hoy es un hito importante. La UE está cumpliendo su palabra”, celebra Sefcovic

“El voto de hoy es un hito importante. La UE está cumpliendo su palabra”, ha celebrado el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, el principal negociador del trato con Estados Unidos. “El comercio transatlántico no tiene parangón y vale la pena preservarlo. Significa que nuestras empresas y lugares de trabajo se beneficiarán, a la vez que se ensancha la puerta de una cooperación más profunda en muchas cuestiones de importancia estratégica”, ha asegurado. “Estamos a pocos días de cumplir nuestro compromiso de eliminar los aranceles sobre las importaciones de productos industriales estadounidenses”, ha aplaudido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El permiso de la Eurocámara no se daba por asegurado, ya que los legisladores han retrasado en varias ocasiones la tramitación del acuerdo por el comportamiento de la Casa Blanca al insistir en adquirir Groenlandia, territorio autónomo danés, y por la decisión del Tribunal Supremo estadounidense de declarar ilegales los gravámenes. Trump estuvo a punto de perder la paciencia y a principios de mayo acusó a la UE de dar largas a la ratificación del acuerdo comercial con EE.UU. y amenazó con imponer aranceles más elevados a los coches y camiones del bloque, fijando el mes de julio como fecha límite.

Esta perspectiva asusta, y mucho, a países como Alemania, muy dependiente de sus importaciones a EE.UU., que han presionado a la Eurocámara a firmar cuanto antes. Al final, el texto negociado por los Estados miembros y por la Eurocámara todavía mantiene el 15% de aranceles sobre las exportaciones europeas, pero durante estas negociaciones el Parlamento ha logrado mantener alguna de las cláusulas de salvaguarda que introdujeron como seguro frente al comportamiento errático del presidente republicano.

La principal es una cláusula de caducidad, a menos que ambas partes acepten una prórroga, a finales del 2029, cuando ya habrá terminado el segundo mandato de Trump.  Además, el texto final permite que la Comisión suspenda el acuerdo si Trump incumple su palabra y aumenta los aranceles de forma repentina, o en caso de que Estados Unidos siga sin reducir los gravámenes al acero y aluminio a finales de año. También incluye un mecanismo de salvaguarda para proteger a algunos sectores como la agricultura en el caso de que las preferencias a EE.UU. lleven a un aumento de cuotas que les perjudiquen.

El presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara, el socialdemócrata alemán Bernd Lange, ha reconocido que el acuerdo “dista mucho de ser perfecto”, pero “es considerablemente más sólido que el presentado el verano pasado”. “El Parlamento Europeo continuará supervisando de cerca la implementación de este acuerdo. Si la parte estadounidense incumple la letra o el espíritu del Acuerdo de Turnberry, el Parlamento exigirá que la Comisión utilice de forma plena y oportuna todos los instrumentos previstos por este reglamento y el conjunto de herramientas de la UE”, ha advertido Lange, el principal defensor de la introducción de las cláusulas de salvaguarda.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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