La UE busca otra manera de acercarse al Sahel: “Tenemos que ser más humildes”

Se suele hablar del Sahel como una zona homogénea en la que reinan la inestabilidad política y la inseguridad. El terrorismo y la vulneración de los derechos humanos forman parte de un paisaje que la Unión Europea busca modelar para conseguir objetivos conjuntos: “Apoyar la paz y la seguridad, proteger y promover el multilateralismo, defender los valores universales, prevenir la migración irregular y gestionar los desplazamientos forzados”, entre otros. Sin embargo, esta nueva estrategia, apoyada por los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete, tiene también voces críticas.

“Lo que tenemos que hacer aquí es ser humildes. África es un continente muy grande con muchísimos países y para trabajar de manera integrada hay que trabajar con los países en la región”, defiende Hana Jalloul, vicepresidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo y eurodiputada socialista.

Las soluciones tienen ser definidas y dirigidas por los países africanos

Ali Yakoub Mahamoud

Representante permanente de la Unión Africana ante la UE

Jalloul critica la mirada paternalista que ha reinado en la Unión Europea y añade que “nosotros tampoco somos democracias perfectas. Hay que escuchar y hay que entender que cada país tiene su trayectoria histórica, política y económica”. En concreto, el nuevo enfoque pone el interés en la zona central de la región, formada por Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger. Pero para Ali Yakoub Mahamoud, representante permanente de la Unión Africana ante la Unión Europea (UE), esa colaboración no es suficiente, sino que “las soluciones tienen ser definidas y dirigidas por los países africanos”.

Nina Wilén, directora de investigación del Programa de África del Instituto Egmont de Relaciones Internacionales (Bélgica) y profesora asociada del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Lund (Suecia), considera que si la UE no ha conseguido sus objetivos -seguridad, progreso económico o desarrollo social- hasta ahora es, en parte, porque estos nunca fueron “realistas desde el principio”. 

“Para el Sahel, no hay una única solución, y si la hay, no viene de la UE”, defendió en el Parlamento Europeo, durante la presentación de su investigación titulada Del compromiso a la ruptura y de nuevo al compromiso: análisis del camino hacia el nuevo enfoque de la UE respecto al Sahel.

Wilén destacó que además de los Veintisiete, hay otros socios extranjeros en el Sahel que juegan un papel determinante en la seguridad y en la economía de la región, como son Turquía, China o Rusia. Para Jalloul, en cambio, esto no debería preocupar en exceso a Bruselas, “Está claro que cada país interactúa de una manera distinta y tampoco se puede comparar lo que hace Turquía con China o con Rusia. Nosotros tenemos un pasado también muy complicado en la región”, argumenta en declaraciones a La Vanguardia.

Turquía, China o Rusia juegan un papel determinante en la seguridad y en la economía de la región

Inmigración irregular

La inmigración irregular es uno de los focos de la estrategia europea para el Sahel. “El volumen de llegadas irregulares a la UE y el elevado número de personas desplazadas y refugiados en la región ponen de manifiesto la magnitud del reto común”, afirma el documento en el que la Comisión Europea detallaba su nuevo plan para la región, aprobado por el Consejo de la UE el pasado otoño. Sin embargo, Wilén subraya que “la migración no es un problema importante en el Sahel, aunque podría llegar a serlo. Es una región de tránsito, pero no es el origen de la migración que llega a Europa”.

En cualquier caso, preguntada sobre si la estrategia para la región y el recién estrenado Pacto Migratorio europeo deberían haber ido más de la mano, Jalloul responde que “siempre hay que escuchar al sur global. De lo contrario, cometemos los mismos errores, como la vergüenza de los centros de retornos: ¿Qué solución van a brindar?”. La eurodiputada hace referencia al reglamento aprobado por el Parlamento Europeo hace unas semanas, que contempla la instalación de centros en países fuera de la UE para las personas deportadas del bloque comunitario. 

El giro hacia el Este va a acarrear problemas en el futuro. Deberíamos mirar también al Sur

Nina Wilén

Directora de investigación del Programa de África del Instituto Egmont de Relaciones Internacionales

Por último, la investigadora ha analizado la nueva estrategia europea y no todo son malas noticias. “Es refrescantemente concisa, es un poco más realista”, asegura. Además, Wilén lanzó una advertencia a la política exterior de Bruselas: “El giro hacia el este va a acarrear problemas en el futuro. Deberíamos mirar tanto hacia el este como hacia el Sur”.

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Publicación elaborada en el marco del proyecto ‘Europa de Vanguardia’, con el apoyo del Parlamento Europeo y siguiendo el criterio editorial de ‘La Vanguardia’

Olga Rodríguez

Bruselas. Servicio especial

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