El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quiso halagar a los líderes que acudieron la cumbre de la OTAN en Ankara con un regalo muy especial: un revólver personalizado con munición real.
Según ha podido confirmar La Vanguardia, cada arma llevaba grabado en el cañón el nombre de su destinatario y se entregaba acompañada de una carta en la que se eximía a su portador de los controles de exportación de Turquía. Desde la oficina del presidente lituano, Gitanas Nauseda, se han distribuido imágenes de la pistola, y en ellas se puede apreciar cómo el arma fue entregada en una caja de madera con la bandera turca y el logotipo de la OTAN.
El obsequio, sin embargo, ha resultado incómodo para algunos dirigentes. El primer ministro británico, Keir Starmer, ha explicado a la prensa que ha tenido que dejar su pistola en Ankara para no infringir las estrictas leyes del Reino Unido sobre armas de fuego, mientras que su homólogo canadiense, Mark Carney, ha detallado que ha entregado el regalo a la policía de su país para que determine su destino. Una fórmula similar a la que ha adoptado el presidente belga, Bart De Wever, que ha cedido su arma a la policía del aeropuerto de Bruselas, para que la custodie en una caja fuerte. Las oficinas de los primeros ministros de los Países Bajos y Suecia han informado por su parte a la agencia Reuters que sus revólveres han sido trasladados a sus respectivas embajadas en Ankara.
En el caso de España, fuentes del Gobierno señalan que el regalo en estos momentos se encuentra custodiado por el ministerio de Interior, encargado de inutilizarlo para a continuación ser inventariado y almacenado.

Los máximos dirigentes de la Unión Europea también recibieron el particular obsequio. La oficina de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha comunicado a este diario que su revólver será dado de baja siguiendo los trámites correspondientes con la intención de donarlo después a un museo militar. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, tampoco subió la pistola al avión y su delegación tiene previsto desactivar el arma y almacenarla, de acuerdo con los requisitos de seguridad establecidos por la institución comunitaria.
No se conocen precedentes de un regalo de estas características. Como mucho, los habituales detalles diplomáticos consisten en cerámicas, dulces o sombreros locales, que se entregan a través de los respectivos servicios de protocolo. En el caso de las instituciones comunitarias, las normas sobre lo que los dirigentes pueden aceptar como regalo personal son muy estrictas, por lo que la mayoría de regalos se terminan almacenando. Costa, por ejemplo, tiene algunos expuestos junto a su oficina, como esculturas, baldosas o hasta una bicicleta vintage portuguesa.
Según medios locales, el revólver en cuestión es un Sarslimaz SR 38 de fabricación turca. Se trata de un modelo que puede utilizar munición .38 Special y .357 Magnum, con capacidad para seis cartuchos y un alcance efectivo de aproximadamente 80 metros.
Con este regalo, Erdogan querría demostrar el vigor de la industria armamentística de su país. Según el informe Small Arms Survey, Turquía fue el tercer mayor exportador mundial de armas pequeñas entre el 2019 y el 2024, por detrás de Estados Unidos e Italia.

