La Agència Tributària de Catalunya (ATC) cerró la campaña de la renta del 2025 con la atención de 58.981 contribuyentes, un 25% más que el año anterior, según el balance final presentado este jueves por el Departament d’Economia i Finances. Con su colaboración con la AEAT, la ATC ha ido cogiendo más funciones los últimos años, lo que se tradujo en la atención presencial en su red de 40 oficinas y también a distancia.
“La ATC ha intensificado el despliegue de recursos humanos y materiales en esta campaña de la renta”, se apunta en una nota. En el periodo de atención al ciudadano de la campaña, entre el 6 de mayo y el 30 de junio, se desplegaron 152 profesionales, con una media diaria de unos 1.500 contribuyentes entre consultas telefónicas y presenciales. De las 40 oficinas, 12 fueron temporales, por las 8 del año pasado, lo que ha permitido ampliar el alcance.
La atención presencial ha crecido a mayor ritmo, un 30%, con casi 27.000 contribuyentes optando por esta vía. En su caso el plazo ha sido menor, de un mes, con la actividad concentrada en el mes de junio. Por el lado de la atención telefónica, se registraron en total 32.005, un 21% más que el año pasado.
En la actualidad, la ATC cuenta con unos 900 trabajadores. Acaba de cerrar unas 20 incorporaciones de técnicos gestores y ha lanzado una convocatoria para 25 inspectores. La intención es seguir creciendo en plantilla, ha señalado la consellera d’Economia i Finances, Alícia Romero. Hoy la Agència colabora con la AEAT, si bien aspira a un proceso paulatino de ir cobrando más protagonismo. De cara a la próxima campaña, se busca ir asumiendo más elementos de la liquidación del IRPF, como la comprobación de datos, ha planteado Romero. Es algo que ya se está hablando con la AEAT.
Sobre la gestión de la totalidad del impuesto, Romero ha evitado poner plazos y ha mencionado que depende de modificaciones legales que no se han producido aún. “Estamos trabajando en caso de que lo asumamos”, ha planteado en todo caso, sin cifrar cuántos profesionales harían falta. Pese a evitar fechas, se descarta que se produzca en el 2027. “La gente seguirá pagando a la AEAT, pero podemos ir asumiendo más funciones”, ha insistido. “Nosotros iremos asumiendo cada vez más elementos del IRPF, en todos los que podamos, siempre en acuerdo con el Gobierno de España”.
En la campaña que se cerró hace unos días en Catalunya se presentaron 4,49 millones de declaraciones, un 4,3% más que el año anterior. Uno de los desafíos de coger más funciones estaría en el despliegue tecnológico, para gestionar el volumen de datos que generan millones de contribuyentes. La Agència ya se encuentra gestionando de forma conjunta el impuesto de matriculación.
Iniciar el camino para las cuentas del 2027
En otro frente, tras aprobarse los presupuestos del 2026, Romero ha señalado que la intención es “como mínimo” iniciar la tramitación de los del 2027 como se ha hecho también a nivel nacional.
En el capítulo de la financiación. Hacienda ha convocado el próximo miércoles 29 de julio una nueva reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera para presentar el nuevo modelo, ya anunciado por la exministra María Jesús Montero. El mismo está acordado con Catalunya y ERC. Para sacarlo adelante se tendrá que aprobar, llevar a un Consejo de Ministros y llevarlo al Congreso. Romero espera que si los plazos se cumplen se pueda negociar hacia octubre o noviembre y se apruebe antes de final del año. Catalunya recibiría unos 4.700 millones de euros extra con el nuevo modelo.
