El mercado residencial vuelve a dar síntomas de ralentización tras caer la compraventa de viviendas un 7,3% interanual en mayo, encadenando así cinco meses consecutivos de descensos. En total, se firmaron 56.462 operaciones, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El elevado precio de los inmuebles, sobre todo en las grandes ciudades, el empeoramiento de las condiciones de financiación y el desequilibrio entre oferta y demanda son algunos de los factores que están detrás de la incipiente moderación del sector.
Las transacciones registradas en el quinto mes del año vienen a apuntalar una tendencia que comenzó en enero, cuando las compraventas disminuyeron un 5% y siguieron cayendo en febrero, marzo y abril, un 0,5%, un 2,2% y un 1,8%, respectivamente. No obstante, la de mayo es la mayor disminución en dos años, si bien se firmaron 2.314 operaciones más que en diciembre, mes en el que las compraventas crecían con fuerza en términos interanuales (7,9%), lo que pone de manifiesto que el mercado residencial sigue exhibiendo músculo. En este sentido se expresa Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com, al sostener que “el volumen de operaciones continúa situándose en niveles históricamente elevados y confirma que el mercado sigue mostrando una actividad significativa, aunque con un ritmo de crecimiento más contenido”.
“Se trata de una estabilización habitual después de niveles muy altos de actividad y en la que el sector empieza a descontar un escenario de menor relajación monetaria, que durante la segunda parte del año se reflejará con más intensidad”, prevé la directora de Estudios de Fotocasa, María Matos. El cambio se materializa en la comparativa de las compraventas firmadas en los primeros cinco meses del año con el mismo periodo del 2025: en total se rubricaron 288.176 operaciones, un 3,4% menos. Pese a ello, los expertos del sector coinciden en que la robustez de la demanda continúa sosteniendo la actividad en el mercado de la vivienda, aunque con ligeras variaciones dependiendo del tipo de producto.
En el análisis de los datos de mayo se desprende que las operaciones de inmuebles usados bajaron un 7,6% interanual, hasta las 44.574, mientras que en el caso de la vivienda nueva, el descenso fue menor, del 6%, hasta las 11.888 compraventas. Una dinámica que contrasta con el repunte que las operaciones de inmuebles de primera mano experimentaron en abril.
EL 93,6% de las viviendas transmitidas por compraventa en mayo eran libres y el 6,4% protegidas. Por otro lado, 11.888 compraventas fueron de vivienda nueva, representando el 21,1% del total, mientras que las usadas representaron el 78,9% restante. En comparación con el mes anterior, las compraventas de viviendas subieron un 6%.
Las dos únicas comunidades autónomas que presentaron aumentos fueron Extremadura (2,6%) y Andalucía (2,2%)
Por comunidades autónomas y datos absolutos, Andalucía fue la Comunidad que registró un mayor número de compraventas sobre viviendas en el mes de mayo (11.723), seguida de Catalunya (8.927) y Comunidad Valenciana (8.669). Las dos únicas comunidades autónomas que presentaron aumentos fueron Extremadura y Andalucía, donde las compraventas subieron un 2,6% y un 2,2% interanual, respectivamente. Por el contrario, se produjeron fuertes correcciones en Cantabria (-28,6%), Región de Murcia (-19,1%) e Islas Baleares (-16,8%).
Según Francisco Iñareta, portavoz de idealista, las zonas con descensos más pronunciados son aquellas con mayor tensión entre oferta y demanda, como Madrid y Baleares. Por el contrario, las compraventas “sigue creciendo en otras provincias menos dinámicas, como es el caso de Cuenca”. La inercia evidencia la importancia que la escalada de precios -en el primer trimestre crecieron casi un 13%, el mayor aumento desde el 2007- están teniendo en este cambio de tendencia, ya que está expulsando del mercado a parte de la demanda que se ve incapaz de hacer frente con sus ahorros al 20% del precio del piso que la banca exige para acceder a una hipoteca. Un porcentaje que “ya supera los 100.000 euros en algunas capitales”.
Por todo ello, Iñareta pronostica que “muy probablemente en los próximos meses veremos cómo la tendencia a la estabilización se mantiene y no son descartables caídas en algunas zonas concretas”. La previsión es que la concesión de crédito reme en este sentido porque la banca se está mostrando más prudente, lo que “podría traducirse en una ligera moderación del ritmo de concesión de hipotecas en los próximos meses”, avisa Martos. Por su parte, la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) va un paso más allá al augurar que el 2026 cerrará con un retroceso de las compraventas del 5% por la falta de poder adquisitivo de muchos consumidores para asumir los precios actuales y el aumento de demandantes que sí tienen capacidad económica, pero optan por retrasar la compra a la espera de un abaratamiento de los inmuebles.
