Trump amenaza a la Fed: si no baja los tipos cortará el comercio con los países que tienen superávit con EE.UU.

Si algo caracteriza la política de Donald Trump es la presión sin cesar, chantaje para muchos, cuando algo le obsesiona. El presidente exigió este viernes a la Reserva Federal (Fed) que recorte drásticamente los tipos de interés en la próxima reunión (15-16 de septiembre) o, de lo contrario, cortará el comercio con los países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales.

Después de presionar a Jerome Powell, el mandatario ahora se fija en Kevin Warsh

Trump lanzó este ultimátum de amplio alcance en una publicación en Truth Social, su red social, en respuesta a un informe mensual de empleo mucho más sólido de lo esperado, instando al banco central y a su presidente, Kevin Warsh, a “entrar en razón” y recortar los tipos de interés.

Pero ese inesperado buen informe de empleo más bien abre la puerta a una subida de esas tasas, como ya apostaban numerosos miembros de la Fed, para combatir la inflación rampante y evitar el sobrecalentamiento de la economía. El ejemplo está en el precio del diésel en EE.UU., que ha alcanzado un récord de 5,85 dólares de media mientras la guerra de Irán altera el suministro de combustible en todo el mundo. Dado que el diésel se utiliza en muchas redes de transporte de mercancías y reparto, el aumento de su precio se traduce en mayores costes de transporte para una larga lista de productos de uso cotidiano. Y la factura del supermercado se dispara para los ciudadanos.

Este agosto se produjo una adición de 162.000 ocupaciones, muy por encima de las 53.000 que pronosticaron los economistas. La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4,1%, tal como se esperaba. Además del aumento registrado el mes pasado, las cifras de junio y julio fueron revisadas al alza. De una destrucción de 23.000 empleos en julio se pasó a una cifra más positiva de 21.000, lo que no hace más que reforzar la idea de que el verdadero frente de la Fed es la inflación y más cuando su presidente, Kevin Warsh, aceptó la semana pasada que está dispuesto a subir los tipos para combatirla.

Trump considera que si el paro es bueno, el país es sólido y no se merece tipos bajos

En esa línea reaccionó en bolsa  el Dow Jones al conocerse la información del mercado laboral. El índice de futuros cayó cerca de 170 puntos a media tarde al considerar que aumentaban las expectativas de que la Reserva Federal suba tipos de inmediato.

Trump, que puso a Warsh al frente de la Fed con un objetivo tan concreto como esquilmar los tipos, reaccionó según los parámetros que marcan su estilo: al ataque.

“Acaban de anunciar unas cifras de empleo extraordinarias, que duplican y triplican todas las previsiones (¡excepto las mías!). ¡Y todavía no han visto nada!”, escribió. “Bajen los tipos de interés porque Estados Unidos tiene ahora una posición crediticia mucho más sólida que hace muy poco tiempo. Un país fuerte significa un tipo de interés más bajo, es un mejor crédito, muy sencillo”, sostuvo.

“Deberíamos tener el tipo de interés más bajo que cualquier otro país del mundo, como en los viejos tiempos. Si Estados Unidos dejara de permitirles mantener sus enormes superávits, y podríamos poner fin a eso inmediatamente, ya no serían considerados parte de la élite financiera”, prosiguió.

“Bajen los tipos o dejaré de comerciar con los países con los que tenemos déficit, algo que el Tribunal Supremo de EE.UU., en su ridícula y muy costosa decisión sobre los aranceles, reconoció firmemente que el presidente tiene derecho absoluto a hacerlo. ¡Es mejor que los aranceles!”, recalcó en su arrebato. “La junta de la Reserva Federal, con su gran nuevo líder, debe entrar en razón. Sean patriotas por una vez. Los tipos de interés elevados colocan a Estados Unidos en una posición de desventaja muy injusta, y no permitiré que eso ocurra”, intimidó con su apostilla.

El mensaje es una clara muestra de que Trump retoma su campaña de presión contra la Fed, una presión que se había relajado desde el nombramiento de Warsh, el sucesor elegido por él para Jerome Powell, que siempre mantuvo la independencia de la institución por encima de la voluntad del mandatario de la Casa Blanca.

Como subrayaron los analistas, y tomada al pie de la letra, la amenaza de poner fin al comercio con los países que mantienen superávits frente a Estados Unidos es extrema. EE. UU. registra grandes déficits comerciales con decenas de países, incluidos sus principales socios comerciales.

El mensaje se lanza a dos meses de las elecciones de mitad de mandato, en las que el descontento de los estadounidenses por la persistencia de una inflación elevada es uno de los temas más relevantes.

Trump lleva mucho tiempo reclamando tipos de interés más bajos y se queja con frecuencia de los déficits comerciales con otros países, pero en ningún caso atiende a las encuestas y las informaciones sobre las quejas de los ciudadanos de qodo se ha vuelto mucho más caro durante su gobierno.

Francesc Peiron Arques

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