La derecha quiere remilitarizar Okinawa

En Okinawa, Japón, el gobernador Denny Tamaki se va y las bases americanas se quedan. La victoria del candidato “independiente” al puesto, Genta Koja, en las elecciones del domingo, allana el camino al plan de remilitarización de la primera ministra, Sanae Takaichi.

Despeja, de entrada, el traslado de la problemática base de Futenma a Henoko, dentro de la misma isla, decidido hace 30 años y paralizado hace trece.

Tamaki, en sus dos mandatos -como su predecesor- ha hecho lo posible por bloquearlo, al considerar que el fardo debía ser asumido por otras prefecturas. Una sexta parte de su isla está ocupada por el ejército de EE.UU.. Algo que ha generado problemas ambientales, además de indignación por la sensación de impunidad en varios casos de agresiones sexuales.

No es justo que una prefectura que solo representa un 1% de Japón, acoja 31 bases de EE.UU. (el 70%) y 25.000 de sus soldados (50%), según sus vecinos. En un referéndum no vinculante de 2019, el 70% votó en contra de la mera reubicación de la base de Futenma. Sin embargo, las obras en Henoko han continuado desde entonces.

Lo que queda de Ryukyu

El domingo, entre Genta Koja y Denny Tamaki se repartieron el 98% de los votos, aunque había cuatro candidatos más. Entre ellos un candidato independentista, que quedó penúltimo, con un 0,35% del escrutinio. Cabe decir que Ryukyu fue un reino independiente durante 450 años, equidistante entre japoneses y chinos. Hasta su anexión en 1879 por Japón, que lo convirtió en la prefectura de Okinawa, aplicando una política de asimilación, en detrimento de sus seis lenguas vernáculas, hoy al borde de la extinción.

En cualquier caso, el domingo pasado esa fue solo la segunda preocupación de los votantes. La primera, en la prefectura más pobre de Japón, fue el bolsillo. Genta Koja obtuvo un 59% con su promesa de grandes inversiones públicas, “que doblarán la renta per cápita”.

Según Masaaki Gabe, de la Universidad de Ryukyu, el triunfo de Koja facilitará el acceso militar a puertos y aeropuertos civiles. En verdad, el gobierno japonés lleva una década haciéndolo y desplegando militares en las islas más remotas. Pero el gobernador cesante se oponía, por ejemplo, a la cesión de Shimojishima, con su pista de 3 kilómetros, a 400 kilómetros de Taipéi.

Permanecerá en la isla

El cambio acelerará el traslado de la base estadounidense de Futenma a Henoko, tras más de 12 años de parálisis

Por todo ello, Sanae Takaichi puede presentar la victoria como propia, cuando en realidad no lo es tanto. Lejos de ello, su propio partido le pidió que no pisara Okinawa durante la campaña, por miedo a movilizar a los pacifistas. La primera ministra estuvo en la isla por última vez en junio, en la conmemoración de la atroz Batalla de Okinawa, en que fue abucheada. Luego le concedió solo cinco minutos al gobernador Tamaki.

Cabe decir que el candidato unitario de la derecha, ” Genta Koja, procede del ministerio del Interior. Durante los últimos tres años ha sido vicealcalde de Naha, la capital de la prefectura. Takaichi, por su parte, fue ministra de Okinawa en uno de los gobiernos de Shinzo Abe.

El gobernador saliente, Denny Tamaki, 66, ha aceptado los resultados pero ha criticado la desinformación en redes y no descarta volver a presentarse. 
El gobernador saliente, Denny Tamaki, 66, ha aceptado los resultados pero ha criticado la desinformación en redes y no descarta volver a presentarse. STR / AFP

Nada se deja al azar, dada la importancia de Okinawa en la arquitectura de contención de China. Eslabón clave de la “primera cadena de islas” -hasta Filipinas- que Takaichi se compromete a fortificar y armar. En el centro, el broche de Taiwán.

“Nuestras Fuerzas de Autodefensa no bastan como disuasión”, ha dicho Koja, que a sus 42 años es el gobernador más joven desde que EE.UU. devolviera Okinawa a Japón en 1972.

La izquierda japonesa se hunde aún más. El ex radiofonista Tamaki -hijo de un soldado estadounidense al que nunca conoció- aceptó el resultado, pero deploró el impacto de las redes sociales. “Esto nunca fue solo una elección a gobernador”

Oposición en desbandada en Japón

El candidato apoyado por las derechas se beneficia de la crisis de alternativas

La oposición japonesa sigue en desbandada y después de perder el centro, pierde la periferia. El cambio en el archipiélago de Okinawa se mascaba desde que el Partido Liberal Democrático (PLD) ganara los cuatro escaños en liza en la Cámara Baja, en febrero pasado, con el giro conservador de Sanae Takaichi. Para su elección como gobernador, el candidato Genta Koja ha contado con el apoyo de los demás partidos de derechas, desde el Partido de la Innovación al Partido Democrático para el Pueblo, pasando por el Partido Conservador y Komeito.

En la otra trinchera estaba All Okinawa, con Denny Tamaki, apoyado por el Partido Democrático Constitucional, el Partido Comunista de Japón, Reiwa y una plataforma local. 

El caso de Komeito tiene miga. Brazo político de una secta de inspiración budista, se posicionó en contra de Denny Tamaki en las dos elecciones anteriores. En esta ocasión, tenían el pequeño problema de que Komeito se alió precipitadamente con el principal partido de la oposición a Takaishi, el PDC, en vísperas de las generales. Lo que se presentó como una fusión, no ha durado ni ocho meses. Aquella forzada Alianza Reformista Centrista anunció el 9 de septiembre que cesaba sus actividades y se encamina a la disolución. 

De hecho, el día después del huracán Takaichi, ya anunciaba su dimisión como secretario general del PDC el exprimer ministro socialdemócrata Yoshihiko Noda. Le relevó Shunichi Mizuoka, de 70 años, aunque el propio partido podría refundarse. 21 de sus diputados ya han anunciado que formarán otras siglas. 28 de Komeito volverán a Komeito. 

Jordi Joan Baños

Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) es corresponsal de La Vanguardia en Bangkok. Previamente ha sido corresponsal del diario en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.

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