Merz reta al sector crítico de su partido, la CDU, que quiere su relevo como canciller de Alemania

El canciller alemán, Friedrich Merz, impopular entre la población como nunca en los sondeos y aún convaleciente del golpe propinado por la ultraderecha con su victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt del 6 de septiembre, afronta además la irritación de quienes dentro de su propio partido, la Unión Cristiana Demócrata (CDU), le consideran culpable de todas las desdichas de la formación. Incluso han hecho circular nombres para sustituirle como canciller.

En respuesta, Merz ha retado al sector crítico de la CDU con una reunión del comité ejecutivo este domingo que tiene sabor a ultimátum: o recibe respaldo para sí mismo y para su plan de reformas pactado con su socio de gobierno, el socialdemócrata SDP, o que el partido busque a otra persona para la tarea.

Merz ha programado su reunión en la Konrad-Adenauer-Haus, la sede del partido en Berlín, para las cinco de la tarde del domingo. Una hora después, a las seis, saldrán las primeras proyecciones sobre resultados de las dos elecciones regionales que se celebran ese día, en los länder de Berlín y de Mecklemburgo-Antepomerania, en las que la CDU obtendrá previsiblemente una muy triste cosecha.

Sondeos adversos

La popularidad del canciller conservador cae a mínimos: solo el 14% de alemanes ve a Friedrich Merz idóneo para el cargo

Medios alemanes estiman que los diputados democristianos irritados con Merz son una treintena sobre los 164 que la CDU tiene en el Bundestag (cámara baja del Parlamento). Importante: la CDU y su aliado histórico, el partido bávaro Unión Socialcristiana (CSU), comparten grupo parlamentario, que suma así 208 escaños. Dada la crisis política interna que padece, Merz ha decidido cancelar el viaje que tenía previsto hacer el próximo martes a Nueva York a la Asamblea General de la ONU, porque los martes se reúne el grupo parlamentario conservador y quiere estar presente.

La impopularidad de Merz crece. Solo el 14% de alemanes le considera la persona idónea para el cargo, según una reciente encuesta del instituto INSA. En los sondeos federales sobre partidos, hace meses que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) supera con creces al bloque conservador CDU/CSU del canciller. El último, realizado por el instituto GMS y desvelado esta semana, da por primera vez a la AfD el 30% de intención de voto, diez puntos por delante de la CDU/CSU, que se quedaría en el 20%.

Proporción de enfado

Medios alemanes estiman que los diputados democristianos irritados con Friedrich Merz son una treintena sobre los 164 que la CDU tiene en el Bundestag (cámara baja del Parlamento)

Por lo pronto, la operación de ultimátum de Merz le está reportando algunos frutos. El miércoles, los ocho presidentes regionales de la CDU le manifestaron su apoyo, si bien no le mencionaban por su nombre y hablaban siempre de “el canciller”. En la lista de adhesiones no aparece el que podría haber sido el noveno firmante, Markus Söder, presidente de Baviera y líder de la CSU.

Tras su debacle en Sajonia-Anhalt a manos de la ultraderecha, la CDU mira ahora con aprensión a las urnas de este domingo. En Mecklemburgo-Antepomerania, land del este bañado por el mar Báltico, caería al 7%, según los sondeos, cuando en la anterior convocatoria del 2021 recibió el 13,3% de votos. En Berlín –que siendo ciudad tiene rango de estado federado–, los democristianos apuntan al 20%, frente al resultado del 28,2% de las elecciones del 2023, que fue una repetición parcial de sus comicios del 2021 por decisión judicial tras registrarse colas y otros problemas en algunos colegios.

La AfD lidera los sondeos en el land báltico con el 37%, pero le pisa los talones el socialdemócrata SPD (35%) gracias a la popularidad de la actual presidenta, Manuela Schwesig. El fragmentado escenario en Berlín, con repunte de la izquierdista Die Linke y avance de la ultraderecha, parece conducir a que la CDU, incluso si lograra ser el partido más votado, perderá el gobierno regional, que actualmente encabeza.

Lo único que se aprecia a las claras es que el auge de la AfD en ambos länder no situará a los ultras en posición de participar en ningún gobierno de coalición.

María-Paz López Rodríguez

Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia

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