Aena prevé que la ampliación de El Prat finalice por completo en el 2038

Aena prevé que la ampliación del aeropuerto de Barcelona esté totalmente acabada en el año 2038. Así lo refleja el Documento de Regulación Aeroportuaria que el consejo de ministros aprobó el martes y cuyo detalle publicó ayer el Boletín Oficial del Estado (BOE). Esta fecha correspondería con el cierre total del proyecto, que incluye acciones complementarias y administrativas de documentación. Entre ellas, la asistencia de control y vigilancia de obra, que continúa mucho después de la fecha de entrada en servicio de las nuevas infraestructuras, así como la documentación final de obra, que se puede prolongar hasta un año.

Ahora bien, la extensión de la tercera pista y la terminal satélite estarían ya operativas antes del 2036, puntualizan fuentes del gestor aeroportuario. Todo ello, siempre que Bruselas permita afectar la zona protegida de La Ricarda, incluida en la red Natura 2000.

El plan de inversión para el 2027-2031 contempla una partida de 192 millones para la extensión de la pista

El Gobierno dio luz verde esta semana al plan inversor para el periodo 2027-2031, conocido como DORA III, con una partida de 13.000 millones de euros. De éstos, 1.760 millones se destinarán a Barcelona, contando tanto las inversiones reguladas como las no reguladas. El primer grupo, el más relevante, es el que desglosa el BOE. Así, el documento recoge que Aena destinará 191,92 millones de euros para actuaciones relacionadas con la ampliación. Se trata de la redacción de proyectos y de trabajos ligados a las compensaciones ambientales. Pero no se realizarán las obras de extensión. Todo este trabajo quedaría para el siguiente periodo regulatorio o DORA IV, que va del 2032 al 2036. Es entonces cuando Aena estima que la ampliación propiamente dicha se desarrolle y entre en funcionamiento. El proyecto concluiría de forma definitiva en el año 2038, tal y como recoge el BOE.

Este calendario ha decepcionado a parte de los agentes económicos de Catalunya. Foment, la Cambra y el Col·legi d’Economistes han lamentado que las obras de ampliación no comiencen antes porque consideran que el aeropuerto ya está muy saturado y debe ganar capacidad cuanto antes mejor y así atraer más vuelos de largo radio. Aena, sin embargo, siempre ha mantenido las mismas fechas.

El grueso de las inversiones del DORA III se destinarán a la reconfiguración de la T1, lar renovación de la T2, mejoras en las pistas actuales y el campo de vuelo. Estas actuaciones, independientes de la ampliación, permitirán ganar eficiencia y espacio al aeropuerto.

El documento señala asimismo la previsión de pasajeros hasta el año 2031. En el caso de Barcelona, Aena calcula que el aeropuerto alcance los 60 millones de viajeros ya el año que viene, cuando su límite técnico está en los 55 millones anuales. En el 2025 ya se superó esta cifra, y este ejercicio va camino de ello. Se trata, en todo caso, de previsiones “prudentes y equilibradas”, señala el documento.

En todo caso, El Prat no aumentaría mucho más sus pasajeros anuales en ese periodo regulatorio. Para el año 2031, fija una cifra de viajeros previstos similar: 60,5 millones.

La ampliación busca precisamente incrementar la capacidad de la infraestructura, tanto en vuelos, para llegar a las 90 operaciones por hora, como en pasajeros, con el objetivo de llegar a los 70 millones de personas transportadas al año. La inversión total, contando la transformación de la T1 y de la T2, es de 3.200 millones de euros.

Antes, queda una década de estudios y obras. Resolver la cuestión medioambiental es complejo y Aena no puede llevar a cabo ninguna actuación en las zonas naturales protegidas sin que Europa se pronuncie antes. Todos estos condicionantes hacen que el proyecto de extensión lleve más tiempo de lo que algunos imaginaban.

En Reus y Girona caben 4 millones más

El DORA III deja en evidencia los problemas de capacidad de El Prat, con un límite técnico de 55 millones de pasajeros frente una demanda prevista de 60,5 millones en el 2031. Por contra, en los otros dos principales aeropuertos catalanes hay margen para añadir cuatro millones de pasajeros más al año. El de Girona alcanzará en el 2031 un tráfico de 2,6 millones de pasajeros, tras crecer un 3,2% anual, cuando su límite de capacidad es de 5,7 millones. Mientras, el de Reus, con un límite de 2,5 millones de viajeros, alcanzará los 1,6 millones, tras crecer un 3,3% anual. Más pequeño es el aeropuerto de Sabadell, con alzas de pasajeros previstas del 5,6% anual.
La planificación aprobada por el Gobierno contempla la ampliación de la plataforma de aviación general de Reus y nuevos accesos y equipamientos de seguridad en el de Sabadell.

María Teresa Gutiérrez Reyes

Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales

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