Casi tres millones de vehículos de Audi y Volkswagen tendrán que ser retirados por motivos técnicos para ser sometidos a ajustes debido a posibles fallos en el sistema de dirección, según informó la Oficina Federal de Vehículos a Motor de Alemania (KBA).
Los modelos afectados son los Volkswagen Tiguan, Touran, Golf Variant, Caddy y Golf producidos entre el 24 de septiembre del 2013 y el 1 de julio del 2024, así como los Audi Q3 fabricados entre el 31 de octubre del 2017 y el 23 de mayo del 2025. La decisión afecta a 2.159.054 turismos de la marca Volkswagen, de los cuales 895.832 se vendieron en Alemania. En el caso de Audi, se retiran 696.547 vehículos a escala global, de los que 58.555 circulan en Alemania. La campaña de retirada también afecta a los modelos Seat Ateca y Tarraco fabricados entre abril de 2016 y septiembre de 2024, según Europa Press.
Los coches deberán pasar por el taller para que el tornillo de la dirección sea sustituido por uno más resistente a la corrosión, y así evitar una posible rotura.
Se trata de un nuevo revés para el gigante del automóvil alemán, que a principios de septiembre cerró un acuerdo con los sindicatos que prevé 50.000 despidos adicionales de aquí al 2030, lo que eleva a cerca de 100.000 la reducción total de plantilla prevista. Por otra parte, la plantilla de Seat se quedará en el mes de abril sin representantes en el consejo de supervisión del grupo Volkswagen justo cuando se debe perfilar el detalle del ajuste y la posible desaparición de la marca española homónima.
El diario alemán anager Magazin informó hace una semanas del acuerdo de la última asamblea del sindicato IG Metall, en el que pactó el relevo de tres de los 10 miembros que aporta al consejo de supervisión, entre ellos, el de Matías Carnero, presidente del comité de empresa de Seat.
Carnero, que ahora deja el cargo, se opone a la desaparición de la marca Seat en el 2029
Carnero detalló ayer que su salida fue de “mutuo acuerdo” con IG Metall porque el sindicato necesitaba incorporar al consejo a otro representante de Alemania y por las dificultades que implicaba la nueva situación para el representante español en el caso de Seat. Con la salida de Carnero, la plantilla de Seat (y por extensión el conjunto de la empresa española) pierde una voz en el órgano que debe decidir el futuro de la histórica enseña y del alcance del ajuste global de Volkswagen en el fabricante con sede en Martorell.
Carnero llevaba cinco años en este organismo y su mandato no se ha renovado. Fuentes consultadas creen que IG Metall ha querido reforzar su equipo en el comité de supervisión de Volkswagen para tratar de reducir la afectación de los recortes dentro del territorio alemán.
Volkswagen es uno de los principales ejemplos de cogestión dentro de la industria alemana, con un consejo con presencia no solo de los sindicatos sino de las administraciones del estado de Baja Sajonia.
Previamente, en una entrevista Carnero reclamó este mes de septiembre a las administraciones españolas que entraran en el consejo de Seat para velar por el buen uso de las ayudas públicas otorgadas al fabricante de modelos tan conocidos como el Ibiza.
Carnero ha sido el único representante español en el consejo de supervisión de Volkswagen desde que existe la cogestión. El veterano sindicalista siempre aseguró que nunca votaría a favor de la desaparición de la marca Seat.
Los modelos son el VW Tiguan, Touran, Variant, Caddy, Golf, el Audi Q3 y los Seat Tarraco y Ateca
En los últimos años, como presidente del comité de empresa y responsable de la sección sindical de UGT, pactó junto a CC.OO. y la dirección de la empresa un plan de recorte de personal con bajas incentivadas. En los últimos cinco años, Seat suprimió más del 11% de su plantilla, aunque sin medidas traumáticas.
El ejercicio pasado cerró con 13.058 trabajadores en nómina frente a los 14.751 del año 2020. El ajuste de cerca de 1.700 empleados se aprobó para adaptar la plantilla a la carga de trabajo prevista. Para este año se espera que se complete el programa de ajuste con algunas salidas más. Fuentes de Seat aseguraron en un comunicado que “el empleo puede aumentar en los próximos años”.
