El primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, declaró el miércoles que un piloto del vuelo de Flydubai que cubría la ruta de Dubái a Tel Aviv intentó “aparentemente” estrellar el avión, que fue desviado con posterioridad a Arabia Saudita para su aterrizaje después de descender bruscamente 6.000 metros (20.000 pies) en solo unos minutos.
En una declaración efectuada a través de vídeo, el primer ministro israelí se refirió a lo que calificó como un “incidente de seguridad muy grave”, que implicó una pelea entre los pilotos de un vuelo que transportaba a más de 150 pasajeros. “Uno de los pilotos apuñaló al otro y, al parecer, intentó estrellar el avión”, afirmó. El primer ministro añadió que uno de los pasajeros le contó que él y un miembro de la tripulación neutralizaron al piloto mientras este intentaba sabotear el equipo de vuelo. Según otros testimonios, un tercer miembro de la tripulación que viajaba en el avión entró en la cabina y logró estabilizar la aeronave.
Un portavoz de Flydubai confirmó que el vuelo, que cubría la ruta desde el Aeropuerto Internacional de Dubái hasta el Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv, “experimentó un incidente durante el trayecto”. Después de más de dos horas de vuelo y cuando la aeronave todavía sobrevolaba el espacio aéreo saudí, el servicio de seguimiento aéreo Flightradar24 registró cómo el avión ascendía y descendía bruscamente en varias ocasiones en cuestión de minutos, pasando de unos 34.000 pies a 15.000 pies de altitud.
Según Flightradar24, el avión se estabilizó después de la pronunciada caída y emitió un código de “interferencia ilícita” —extremadamente inusual—, que puede utilizarse para indicar un secuestro aéreo. La aeronave emitió una alerta de «emergencia general» (código 7700) —utilizada habitualmente en casos de fallo de motor o emergencia médica— al control de tráfico aéreo, antes de cambiar su código al 7500, correspondiente a “interferencia ilícita”.
Se ignoran las causas del incidente. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró a Reuter y France Presse que se trataba de un “ataque terrorista”, extremo este que no ha sido confirmado ni por las autoridades de Arabia Saudí, país en el cual aterrizó el aparato ni tampoco de Emiratos Árabes Unidos, de donde partió. Israel y Arabia Saudí no mantienen relaciones diplomáticas oficiales, aunque Riad autoriza los vuelos comerciales sobre su territorio desde 2020.
El miércoles, no obstante, Arabia Saudita rechazó la solicitud de Israel para permitir que sus aviones repatriaran a los pasajeros del vuelo. La Fuerza Aérea israelí quería enviar aviones Super Hércules después de que trascendiera que algunos de los pasajeros no querían reanudar el vuelo en otro aparato de la compañía Flydubai. Las autoridades aeroportuarias israelíes han informado, no obstante, que no realizarán una investigación formal sobre el incidente.
“Fue una situación muy tensa”, declaró un testigo al Canal 12 de Israel. “Empezaron los gritos en el avión; eran gritos de pasajeros que se daban cuenta de lo que estaba ocurriendo. Y entonces, el avión empezó a balancearse de un lado a otro”. Ese mismo testigo añadió que “nos dimos cuenta de que los pilotos habían perdido el control porque uno de ellos había sido apuñalado”, declaró el testigo. Yasmin Abukasi, madre de una pasajera de Flydubai, declaró a Reuters que su hija había oído a un piloto pedir ayuda a gritos.
“Al cabo de unos minutos, otros dos pilotos tomaron el control”, relató, recordando lo que le había contado su hija. Añadió que un grupo de israelíes “corrió hacia el individuo; este sacó un cuchillo e intentó matar al piloto. Le sujetaron la mano y lo redujeron en el suelo. Había mucha sangre por todas partes».
Cluster2, empresa que gestiona el aeropuerto de Tabuk —ciudad del noroeste de Arabia Saudí adonde se desvió el vuelo—, informó que el capitán y el copiloto «sufrieron heridas y fueron trasladados inmediatamente al hospital».
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, mantuvo consultas con altos mandos militares mientras se movilizaban aviones de combate para interceptar cualquier posible amenaza aérea entrante, según informó un segundo funcionario israelí.
Los pasajeros fueron finalmente transportados hacia el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv en una nave de esta misma aerolínea, según confirmó a EFE una portavoz del Ministerio de Transportes israelí. La portavoz aseguró que la aeronave tenía previsto llegará cerca de las 18:30 hora israelí (15:30 GMT) a Ben Gurion, donde la Autoridad de Aeropuertos del país había establecido un punto de descanso a las familias de los viajeros para esperar a su retorno.
El primer ministro de Israel ordenó a las autoridades este miércoles “reforzar” la seguridad tanto en las aerolíneas israelíes como en las no israelíes, según informó un portavoz de su oficina tras el incidente del vuelo de flydubai.
El incidente llega en un momento sensible para la región, con la perspectiva de la celebración de elecciones generales en Israel, convocadas para el 27 de octubre. En los últimos días, Netanyahu ha señalado que teme que se produzca un ataque iraní. El martes, el primer ministro llegó a convocar el gabinete de seguridad, con lo que algunas informaciones apuntaron a la posibilidad de un ataque preventivo israelí sobre Irán.
Estados Unidos e Israel lanzaron el pasado 28 de febrero un ataque sobre Irán con la perspectiva de esto llevara al derrocamiento del régimen de los ayatolás. La acción causó la muerte de Alí Jamenei y posteriores ofensivas redujeron la capacidad militar iraní, pero no doblegaron al poder persa, ni tampoco se produjo un levantamiento popular, como habían previsto. La guerra sigue abierta, ahora sin hostilidades, y ha llevado la inestabilidad a la región.
