
El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado la creación de 20.000 nuevas plazas de residencia para gente mayor y personas con discapacidad hasta el año 2030. Su intención es hacerlo mediante la construcción de 15 nuevos equipamientos (residencias) invirtiendo 878 millones de euros.
Durante la segunda jornada del debate de orientación política celebrado en el Parlament, en el turno del grupo parlamentario del PSC, el jefe del Govern ha hecho hincapié en los servicios sociales, en especial a el reto que presentan para los próximos años el cambio demográfico y el envejecimiento de la población. Aunque Illa ya prometió la creación de 6.000 nuevas plazas residenciales durante la presente legislatura, su intención es elevar esta cota para lograr las 20.000 dos años después del final de su mandato.
Según ha justificado el president, el envejecimiento de la población hará crecer la necesidad de cuidados y servicios residenciales. De hecho, esta necesidad ya es una realidad puesto que más de 18.000 personas esperan a día de hoy una plaza residencial pública, de las cuales más de 15.000 son personas mayores y más de 3.000 personas tienen alguna discapacidad.
Con el nuevo anuncio, el Govern quiere dar un salto adelante y el Plan 20.000, para crear esas 20.000 nuevas plazas residenciales hasta 2030, acogerá 15.500 plazas para personas mayores y 4.500 para personas con discapacidad. La intención es ampliar la red pública y movilizar “todos los recursos disponibles”, señalan fuentes del Ejecutivo.
Con este proyecto, la Generalitat volverá a construir residencias públicas “después de más de una década”, aseguran las mismas fuentes, y para ello se incorporará a la red pública aproximadamente un tercio de las plazas privadas existentes (6.590 para personas mayores y 334 para personas con discapacidad). También se concertarán nuevas plazas construidas con fondos europeos, subvenciones, financiación del ICF o en proyectos ya en marcha, y se impulsarán nuevas residencias con ayuntamientos, entidades y el sector privado, facilitando suelo, apoyo financiero y el compromiso de concertación futura de las plazas.
El objetivo, según el Govern, es cubrir las listas de espera actuales y tener en el 2030 un sistema mejor dimensionado para atender las necesidades residenciales del futuro.
Este nuevo anuncio de Illa se une al que ya lanzó el conseller de Drets Socials, Raúl Moreno, este mes, que ante la Cámara catalana adelantó que la Generalitat abrirá en las próximas semanas una nueva convocatoria con 2.300 nuevas plazas públicas de residencias. Fue durante su primera intervención como conseller del ramo, en la comisión de Drets Socials, donde detalló que cerca de la mitad de la oferta se destinará a residencias geriátricas, mientras que el resto permitirá reforzar la oferta de los centros de día, de atención a personas con discapacidad y con problemas de salud mental, así como en atención precoz para niños con trastornos en el desarrollo.
La Generalitat también lanzó junto al Ayuntamiento de Barcelona la habilitación de 500 plazas para gente mayor en cuatro nuevas residencias para la capital catalana.

