Kaspárov dice que EE.UU. y Lituania le advirtieron que le quieren matar

Gari Kaspárov, excampeón del mundo de ajedrez y hoy destacado opositor ruso en el exilio, ha explicado este jueves que le quieren matar, según advertencias que ha recibido recientemente de los servicios de inteligencia de dos países occidentales, Estados Unidos y la república báltica de Lituania. En un mensaje en redes sociales, asegura que su vida y la de su colaborador Iván Tiutrin están “en peligro”.

Kaspárov, que tras dos décadas en la cima del ajedrez dejó la competición regular en 2005 para dedicarse al activismo político contra el Kremlin de Vladímir Putin, afirma que la noticia de que ambos están incluidos “en una lista de objetivos para asesinar” no es ninguna sorpresa para él. “A pesar de eso, sí supone un shock”, confiesa. Desde 2013, vive fuera de Rusia.

“Los servicios de seguridad lituanos y estadounidenses nos informaron de que nuestras vidas corrían peligro y que debíamos tomar medidas de precaución. Yo lo he hecho y lo seguiré haciendo”, continúa el exajedrecista.

Una red de agentes para asesinar “en  todo el mundo”

Kaspárov ha hecho público el aviso sobre su seguridad dos semanas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara una acusación formal en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York contra cinco individuos que llevarían tiempo trabajando para la inteligencia rusa en suelo americano. Identificados pero en paradero desconocido, el grupo tendría planes para asesinar a disidentes y opositores rusos “en todo el mundo, incluido Estados Unidos” y Europa.

En una rueda de prensa en la rosaleda de la Casa Blanca, el fiscal general de EE.UU., Todd Blanche, dijo el 15 de septiembre que estos acusados operaban como parte de “una red de asesinatos global que llegó hasta Estados Unidos” con al intención de reclutar a ciudadanos americanos y extranjeros “para llevar a cabo ejecuciones por encargo del Kremlin”.

El Departamento de Justicia estadounidense identificó como acusados por conspirar para financiar el terrorismo al ciudadano ruso Yuri Khraméyev, un excoronel de la inteligencia rusa; a su hijo, Kiril Khraméyev, agente en activo del FSB (heredero del KGB soviético); a los cubanos Oemis Ramagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez; y al venezolano Ángel Eduardo Castro.

El escrito de acusación indicaba que Ramagoza es un nacional cubano que vive en Rusia y que supuestamente coordinaba los ataques para el grupo. Suárez tendría la misión de reclutar, mientras que Castro debería ser el ejecutor.

El Kremlin aseguró que la acusación de Washington carecía de evidencias creíbles. “Hasta que no escuchemos y veamos alguna prueba creíble y argumentos basados en hechos tangibles, no consideramos necesario hacer comentarios”, declaró su portavoz, Dimitri Peskov.

“No pararé y no me esconderé”, dice Kaspárov

Según el Departamento de Justicia estadounidense, la conocida como ‘Red RIS’, operaba desde 2024 y este verano había reclutado a un ciudadano venezolano que vivía en EE.UU. para seguir y asesinar a “un importante disidente ruso” que, según se cree, trabajaba en Washington. Pero los fiscales americanos no especificaron de quién se trataría.

Tras dejar Rusia, Gari Kaspárov se instaló en Estados Unidos. Según él, en el aviso que le hicieron llegar las inteligencias de EE.UU. y Lituania no se les dijo que el objetivo de la red fuera él o Iván Tiutrin.

El diario El Mundo publicó el miércoles que Rusia lleva meses planeando matar a Kaspárov y al exdiputado ruso Iliá Ponomariov, el único que en 2014 votó en contra de la anexión de la península de Crimea y que hoy reside entre Estados Unidos y Ucrania.

A pesar de la advertencia y de que su vida esté “en peligro”, Kaspárov asegura que mantendrá su activismo contra el Kremlin de Vladímir Putin. “No pararé y no me esconderé… Voy a seguir haciendo todo lo que pueda para movilizar al mundo libre contra la dictadura asesina de Putin”, añadió en su mensaje en redes.

Moscú ha incluido a Kaspárov, de 63 años, en su lista de “agentes extranjeros” y de “terroristas y extremistas”. En 2016 él y Tiutrin fundaron el Foro Rusia Libre, que en los últimos años ha organizado conferencias contra la guerra de Rusia en Ucrania.

Iván Tiutrin, que vive exiliado en Lituania y tiene 45 años, ha dicho a la agencia France Press, que hace dos semanas las autoridades de su país de acogida también le previnieron del peligro. Según él, le dijeron que “debía abandonar su domicilio urgentemente y deshacerse de su vehículo”.

Gonzalo Aragonés

Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la «prehistoria» trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.

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