Había mucha expectación entre los 700 participantes en el Congreso Anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) que este año se celebra en Madrid pues hacía ocho años que el presidente Pedro Sánchez no acudía. Los congresistas que habían sido convocados a las 9 de la mañana, media hora antes de intervención prevista se enteraron de la anulación del discurso inaugural cuando estaban de camino o al llegar al Teatro Príncipe Pío.
Algunos de los asistentes -más bien pocos- siguieron la declaración institucional de Sánchez en la convocó elecciones anticipadas en sus móvil desde el patio de butacas donde esperaban que el presidente del IEF, Eloi Planes, inaugurara en solitario el XXIX Congreso. Cuando pasadas las 9 confirmó el adelanto apenas se escuchó algún murmullo. Planes ha señalado que ahora los focos se desplazan a la intervención del jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Algunos de los empresarios asistentes dijeron que “ya lo sabíamos que no vendría” aunque lo cierto es que Planes recibió una comunicación de La Moncloa a las 7.30. “No sabía que esto de ser presidente del IEF era tan movido”, ha bromeado. El equipo de seguridad se desplegó a las 5 de la mañana y poco después de la 8 abandonó el auditorio.
Algunos de los miembros de la junta del IEF lamentaron la ausencia de Sánchez después de estar semanas preparando su intervención. “Creía que quizás lo anunciaría aquí”, ha dicho otro de los miembros de la junta.
En la jornada previa de ayer domingo, en los pasillos había corrillos en los que se apostaba por cómo se recibiría a Sánchez tras ocho años de ausencia. También se especulaba sobre qué mensaje traería el presidente al Congreso.
La edición de este año tampoco cuenta con la presencia del rey Felipe de viaje institucional en Finlandia. De manera excepcional, Planes leyó un texto del monarca en el que les reconocía su papel en la sociedad.
