
El TecnoCampus ha puesto en marcha su nuevo Grado en Inteligencia Artificial y Robótica Aplicadas con todas las plazas cubiertas y lista de espera, lo que da una idea del interés que ha generado esta propuesta académica pionera en Catalunya y en el conjunto del Estado.
Según señala el coordinador del grado, Josep López Xarbau, la alta respuesta por parte de los estudiantes avala la pertinencia de esta formación. “Para un grado nuevo que empieza, que no tiene ni trayectoria ni antiguos alumnos, haber ocupado todas las plazas y tener gente en lista de espera es una acogida muy grande”, afirma López Xarbau, quien añade que este indicador demuestra que “los jóvenes lo que quieren es formarse en este ámbito y ven que es un campo con futuro”.
El nuevo grado dio su pistoletazo de salida el pasado viernes 2 de octubre con una charla motivacional a cargo de Martín Simón, directivo de Theker, a la que asistieron los estudiantes. En el acto participaron, además, el alcalde de Mataró y presidente del TecnoCampus, David Bote; el empresario y patrón de la Fundación TecnoCampus, Martí Manent; y Miquel Rey, director general adjunto de Kriter Software.
Una demanda del sector empresarial
El grado de Inteligencia Artificial y Robótica viene a dar una respuesta directa a la demanda creciente del tejido empresarial y del entorno económico local. El responsable de la titulación subraya que la IA y la robótica han dejado de ser disciplinas aisladas o restringidas a reducidos grupos de especialistas para convertirse en una tecnología cotidiana. “A día de hoy la inteligencia artificial es una capa que atraviesa todos los sectores, desde la industria hasta la salud, la logística o los servicios”, explica.
Por este motivo, el centro ha diseñado una propuesta formativa orientada a la práctica y a la retención de talento en el territorio. “El grado no forma solo a personas que sepan construir estos sistemas, sino también a personas que sepan aplicarlos allí donde toca”, apunta López Xarbau, que también remarca la importancia de que las empresas locales tengan a estos profesionales cerca para evitar que el talento se marche fuera.
Integrar IA y robótica
El plan de estudios ofrece una visión integrada en la que ambas materias avanzan de la mano. “La inteligencia artificial permite que una máquina perciba datos y le ayuda a decidir, mientras que la robótica es la que permite que esa máquina actúe; por eso los estudiantes no aprenden estas dos disciplinas por separado, sino cómo funcionan juntas”, argumenta el coordinador.
Asimismo, el grado también proporciona una base sólida de conocimientos fundamentales, como el control, la física o la programación y lo combina con la resolución práctica de problemas reales. López Xarbau recuerda que las herramientas informáticas cambian a un ritmo vertiginoso en el mercado, donde modelos que funcionan hoy quedan obsoletos en pocos meses, mientras que los principios técnicos básicos perduran.
Otro de los pilares del grado radica en el criterio de seguridad y fiabilidad de los sistemas. A diferencia de las herramientas informáticas cotidianas o los asistentes virtuales, los errores en este ámbito conllevan consecuencias físicas en el entorno real. “Cuando juntas inteligencia artificial y robótica, si el sistema se equivoca y está conectado a un robot, como en el caso de un coche autónomo, la equivocación se convierte en un peligro real”, advierte López Xarbau.
Conectar con empresas del sector
Uno de los mayores atractivos de este grado es la oportunidad que ofrece a los estudiantes de conectar con empresas del sector. En este sentido, el grado celebró sus jornadas inaugurales reuniendo a empresas del sector con el alumnado para mostrarles desde el primer día los retos reales que se encontrarán en el mercado laboral.
Tras las primeras sesiones de clase, el equipo docente destaca la alta motivación con la que se han incorporado los estudiantes a un programa que, por su propia naturaleza tecnológica, irá adaptándose y evolucionando año tras año.
