Cristian Canton: “Europa debe crear su propia soberanía tecnológica frente a la dependencia de los gigantes de la IA”

La inteligencia artificial (IA) ya no es solo una herramienta de análisis, sino una infraestructura global que está reescribiendo las reglas geopolíticas del mundo. Así lo ha asegurado el director asociado del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), Cristian Canton, en la conferencia que ha pronunciado este jueves 15 de octubre en el TecnoCampus. Con el título “¿Quo vadis IA? Pasado, presente y futuro de un mundo IA-céntrico”, la ponencia de Canton ha servido para dar el inicio oficial al curso académico 2026-2027, un curso en el que la universidad adscrita a la Pompeu Fabra ha puesto en marcha, precisamente, un grado sobre Inteligencia Artificial y Robótica.

En su intervención, Canton ha repasado la evolución de la inteligencia artificial para señalar que, mientras la antigua revolución industrial tardó más de medio siglo en impregnar la sociedad, la IA generativa lo ha logrado en un periodo de dos a cinco años. Esta rápida transformación plantea oportunidades para incrementar la productividad y creatividad, pero también notables riesgos como los sesgos, la desinformación o la pérdida de criterio propio. “La IA hackea cómo hablamos; nos responde de forma humana y eso nos puede llevar a darle una veracidad que degrade nuestro propio juicio”, ha advertido el experto.

Canton, que cuenta con experiencia previa en el ámbito de la IA ética en Meta, ha subrayado que la inteligencia artificial ha pasado en poco tiempo de estar restringida a proyectos puntuales a convertirse en una verdadera infraestructura pública y geopolítica: “La IA será como la electricidad o el gas; democratiza el acceso, pero crea una fuerte dependencia sistémica de un reducido grupo de corporaciones”.

En este sentido, ha remarcado la importancia de construir soberanía tecnológica en Europa, señalando datos como que la capacidad de cálculo anual de Europa equivale a tan solo dos minutos de computación de OpenAI en Estados Unidos.

Ante este panorama, el director asociado del BSC ha abogado por impulsar proyectos como la AI Factory y fomentar la investigación en procesadores propios desarrollados en Europa. Asimismo, ha hecho un llamamiento a no adoptar la IA por mera inercia, sino a educar en el pensamiento crítico y mantener una perspectiva humanista. “Nuestra maquinaria cerebral, con sus 100 billones de parámetros alimentados con 20 vatios, sigue siendo inmensamente más eficiente que cualquier modelo. Es imprescindible entender dónde aportamos valor como humanos”, ha concluido.

Un curso especial

El evento ha contado con la presencia del alcalde de Mataró y presidente de la Fundación TecnoCampus Mataró-Maresme, David Bote, que ha señalado que “este curso es especial” gracias a las obras de ampliación de las instalaciones que ya están en marcha. Poniendo el foco en los grandes retos de futuro, Bote ha exigido una gran dosis de responsabilidad ante la irrupción de la inteligencia artificial, así como en los desafíos del territorio. En este sentido, el alcalde ha subrayado que “tenemos responsabilidad y tenemos una oportunidad” para seguir impulsando la evolución de la oferta educativa y las alianzas estratégicas dentro del tejido universitario catalán y global.

En la misma línea, el director general del TecnoCampus, Josep Lluís Checa, ha remarcado que esta lección inaugural ha querido poner en escena un tema candente y de máxima actualidad como es el de la IA. Asimismo, ha destacado las excelentes cifras de este curso: “Hemos batido récords con más de un millar de alumnos de nuevo acceso, situando la comunidad estudiantil por encima de los 4.000 estudiantes y consolidando un modelo de éxito con un gran reconocimiento en primera preferencia”.

Asistentes al acto de inicio de curso del TecnoCampus
Asistentes al acto de inicio de curso del TecnoCampusTecnoCampus

Por su parte, el director académico, Enric Ordeix, ha señalado la singularidad del modelo del TecnoCampus, que actúa como un puente único entre la universidad y la empresa: “En pocos lugares sería posible lo que estamos construyendo aquí, porque combinamos la vertiente universitaria con el emprendimiento, la transferencia y el territorio y trabajamos en esa frontera. Podemos convertirnos en el centro de ciencias aplicadas de referencia del sur de Europa”, ha añadido. Ordeix también ha apuntado que la IA está transformando profundamente la manera de estudiar, trabajar y tomar decisiones, algo que exige un nuevo enfoque educativo al que ya se da respuesta, por ejemplo, con el nuevo grado.

Nuevo grado de IA

El TecnoCampus ha ampliado este curso la oferta de grados con la nueva titulación en IA y robótica aplicadas, que se suma al resto de titulaciones de los ámbitos de la tecnología, la empresa, la salud y las industrias culturales.

Este nuevo grado se presenta en el marco del debate sobre la huella de la IA en el conjunto de la sociedad y, en particular, en la empresa y la Universidad. Un momento de profunda transformación tecnológica que obliga no solo a plantear qué competencias técnicas necesitarán los futuros profesionales, sino también qué papel deben tener el pensamiento crítico, las humanidades y los valores en su formación.

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