Frente Amplio arranca la precampaña con Ada Colau, pero sin Podemos

Frente Amplio ha reunido este mediodía a algo más de un millar de personas en el Parque Lineal del Manzanares de Madrid para dar el pistoletazo de salida a su precampaña de las elecciones generales. Una presentación formal que, sin embargo, tenía un elefante en la habitación demasiado grande como para ignorarlo. Por eso la coalición que encabeza Ada Colau ha querido pasar página desde el primer minuto. “No estamos todas, pero sí 15 organizaciones políticas”, ha señalado la diputada Tesh Sidi en alusión a la ausencia de Podemos tras un fracaso negociador a la izquierda del PSOE que ha dejado heridas abiertas en un espacio que dispone de apenas 43 días para recomponerse antes de las elecciones del 29-N. “Pero se acabó el tiempo de unir a los partidos, lo que toca es unir a la gente para frenar la involución democrática que quieren traer a este país”, ha sentenciado minutos después Emilio Delgado, el número 1 de la coalición por Madrid.

El dirigente de Más Madrid ha pedido dejar atrás las disputas internas y centrar la campaña en los problemas cotidianos. “Mientras tenemos esas conversaciones que aburren a las cabras, hay una mujer que lleva meses en una lista de espera, la gente que no llega a pagar el alquiler ni a fin de mes. Esa gente no necesita culebrones, dramas”, ha afirmado.

La cita, prevista desde hace semanas, ha servido para insuflarse ánimos entre sí tras el desgaste negociador, pero también para reivindicar la amplitud territorial de un proyecto que agrupa, además de IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, a formaciones como Nueva Canarias, Chunta Aragonesista, Somos Asturies o Més per Mallorca. 

Ada Colau ha querido dar por cerrado el capítulo de las negociaciones con Podemos y centrar el discurso en la candidatura que ha logrado reunir. “Hasta el último minuto se ofreció todo con extrema generosidad, pero si alguien no se quiere sentar a una mesa, no se le puede obligar”, ha afirmado. La candidata de Frente Amplio ha asegurado que era la última vez que hablaría de siglas y ha reivindicado la cohesión de las 15 organizaciones que integran el proyecto. “Estamos aquí porque sabemos quiénes somos y, sobre todo, quiénes son nuestros adversarios. Tenemos por delante una batalla contra el fascismo que no podemos perder”, ha proclamado. “Lo daremos todo y más. No fallaremos. Lo imposible lo haremos posible juntas”, ha concluido.

Pablo Bustinduy también ha apelado a la movilización para afrontar la recta final hasta las elecciones. “Tenemos 43 días, con la cabeza alta, los principios intactos. Aquí nunca nos hemos confundido ni de lealtades ni de adversarios”, ha concluido. Un mensaje que ha resumido la voluntad de la coalición de dejar atrás el desencuentro con Podemos y centrar sus esfuerzos en la precampaña.

El Frente Amplio ha tratado de centrar el arranque de la precampaña en los asuntos sobre los que quiere construir su candidatura 
El Frente Amplio ha tratado de centrar el arranque de la precampaña en los asuntos sobre los que quiere construir su candidatura Fernando Villar / EFE

Intentando zanjar un debate que le perseguirá durante mucho tiempo, el Frente Amplio ha tratado de centrar el arranque de la precampaña en los asuntos sobre los que quiere construir su candidatura. La vivienda y las pensiones han ocupado un lugar central en los discursos, junto con la defensa de derechos civiles como el aborto y el matrimonio igualitario, que los dirigentes de la coalición han contrapuesto a “las amenazas de las derechas por recortar”. El objetivo ha sido presentar un proyecto con perfil propio y una agenda social reconocible, más allá de las disputas que han impedido incorporar a Podemos.

La vivienda ha tenido, además, un rostro propio en la intervención de Sidi, quien ha recurrido al caso de Maricarmen, convertida en símbolo de la lucha contra los desahucios, para cuestionar el discurso del sacrificio que la derecha ya ha deslizado que exigirá a la población trabajadora en caso de llegar a La Moncloa. “¿Sacrificio? ¿No se sacrificó Maricarmen para pagar el alquiler y le acabó costando la vida?”, se ha preguntado. La diputada ha contrapuesto esa exigencia a la situación de quienes acumulan patrimonio y beneficios empresariales. “A la clase trabajadora se le pide sacrificio, pero a la coleccionista de áticos como Ayuso, a las grandes energéticas o a las tecnológicas, no”, ha afirmado.

Colau también ha situado la vivienda en el centro de su intervención y ha cargado contra el PP y Vox por ignorar, a su juicio, la dimensión del problema. “No quieren ver a la gente joven que comparte piso entre cuatro o cinco, no quieren ver a esas familias desahuciadas con bebés en sus brazos”, ha afirmado. La candidata ha recordado su trayectoria como activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y ha reivindicado las políticas impulsadas durante su etapa como alcaldesa de Barcelona para frenar los desahucios y combatir los abusos de los grandes propietarios.

Las pensiones han sido el otro gran eje social de la jornada. Frente Amplio ha cargado contra las dudas que el PP ha extendido sobre el futuro del sistema público y ha advertido de las consecuencias que, a su entender, tendrían las políticas de los populares para los trabajadores y los pensionistas. Los dirigentes de la coalición han ampliado sus críticas a la posición de la derecha sobre el aborto y el matrimonio igualitario, en un intento de vincular la defensa de los derechos sociales con la de las libertades civiles.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha defendido una gran reforma fiscal y ha anunciado que el Gobierno seguirá aumentando el salario mínimo incluso antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. “Para eso queremos estar en el Gobierno, para disciplinar a la patronal. Vamos a seguir subiendo el salario mínimo y lo vamos a hacer antes de las elecciones”, ha afirmado, reivindicando la labor de Yolanda Díaz al frente del Ministerio de Trabajo. Urtasun también ha respondido a las críticas de Alberto Núñez Feijóo, que ha definido Frente Amplio como una “coalición de desesperados”. El ministro ha devuelto el reproche al líder del PP y ha sostenido que quien está desesperado por seguir el camino marcado por Vox y permanecer otros cuatro años en la oposición es el propio Feijóo.

La puesta en escena ha buscado reforzar la imagen de unidad que la coalición quiere proyectar. Los dirigentes han entrado en el auditorio al aire libre del Parque Lineal del Manzanares al ritmo de “Revolución”, el tema de Amaral. Junto a Ada Colau, candidata a la Presidencia del Gobierno de Frente Amplio, y Emilio Delgado, cabeza de lista por Madrid, han intervenido el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy; el diputado de Izquierda Unida, Toni Valero;  la co-coordinadora de Movimiento Sumar, Verónica Martínez Barbero, y el portavoz de Chunta Aragonesista en las Cortes de Aragón, Jorge Pueyo.

Listas separadas en 47 circunscripciones

El fracaso de las negociaciones entre Frente Amplio y Podemos aboca a las dos fuerzas a concurrir por separado en la inmensa mayoría de las circunscripciones en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. En 47 de las 52 circunscripciones electorales, ambas formaciones presentarán listas distintas, después de que las conversaciones para articular una candidatura unitaria a escala estatal terminaran sin acuerdo.

Las excepciones se encuentran en la Comunitat Valenciana y Canarias, donde la presencia de fuerzas territoriales como Compromís y Nueva Canarias, respectivamente, ha permitido articular acuerdos que incluyen tanto a Podemos como a Izquierda Unida. En el resto del territorio, la ruptura deja a las dos formaciones compitiendo por separado. Ada Colau encabezará la candidatura de Frente Amplio por Barcelona, mientras que Irene Montero será la número uno de Podemos por Madrid.

Asier Martiarena Olveira

Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro

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