Al menos cuatro soldados han muerto y decenas de personas han resultado heridas en el violento incendio que se declaró ayer sábado en la base militar de Wainwright, en la provincia canadiense de Alberta. El primer ministro, Mark Carney, confirmó este domingo el primer balance oficial de víctimas, aunque medios canadienses como CBC y Global News elevan a siete el número de fallecidos citando fuentes militares.
El fuego comenzó hacia las cuatro de la tarde del sábado en una zona de entrenamiento de la base y se propagó rápidamente, favorecido por fuertes vientos que alcanzaron rachas cercanas a los 100 kilómetros por hora. Las llamas llegaron a superar el perímetro militar y avanzaron hacia áreas próximas, aunque no fue necesario ordenar la evacuación de la localidad de Wainwright.
Carney calificó el incendio como “una de las peores tragedias” sufridas por las Fuerzas Armadas canadienses en el país
Carney calificó lo ocurrido como “una de las peores tragedias” sufridas por las Fuerzas Armadas canadienses en territorio nacional. El ministro de Defensa, David McGuinty, admitió también la excepcional gravedad del suceso: “No recuerdo un incidente como este en los últimos tiempos”.

La magnitud del accidente obligó a activar en hospitales de Edmonton, situada a unos 200 kilómetros de la base, un “código naranja”, el protocolo utilizado ante emergencias con un elevado número de víctimas. Varios centros sanitarios se prepararon para recibir a numerosos heridos trasladados desde Wainwright.
Las autoridades todavía investigan qué provocó el incendio. El Departamento de Defensa ha señalado que por ahora no existen indicios de actividad terrorista. Fuentes militares citadas por Global News apuntan a una explosión durante un ejercicio con fuego real, posiblemente después de que se alcanzara una conducción o instalación de gas, una hipótesis que no ha sido confirmada oficialmente.
El Departamento de Defensa ha señalado que por ahora no existen indicios de actividad terrorista
Wainwright es una de las principales instalaciones de entrenamiento del ejército canadiense. En ella se encuentra el Canadian Manoeuvre Training Centre, donde militares de todo el país realizan ejercicios que reproducen situaciones de combate antes de ser enviados a operaciones en el extranjero. La base contaba con unos 1.300 trabajadores militares y civiles según los últimos datos disponibles.
Las Fuerzas Armadas han explicado que no facilitarán un balance definitivo hasta completar la identificación de las víctimas y comunicar las muertes a sus familias.
