La policía volvió a utilizar gases lacrimógenos y cañones de agua contra cientos de manifestantes que se congregaron este domingo en Tirana -por sexto día consecutivo- para exigir la salida del primer ministro Edi Rama, quien ha descartado dimitir, según pudo constatar la AFP.
Desde el martes, la capital albanesa es el escenario de violentas manifestaciones que han reunido a miles de personas para protestar contra las condiciones de estudio en las universidades, las elevadas tasas de matrícula y la corrupción.
Cientos de manifestantes se reunieron hoy domingo al mediodía frente al Ministerio de Educación, exigiendo la dimisión del primer ministro.

La policía intervino para dispersar a la multitud empleando cañones de agua y gases lacrimógenos. Varios manifestantes fueron detenidos. Durante la mañana, se habían desplegado unidades policiales por las calles de la capital albanesa.
Antes de la manifestación, los comercios y las instituciones del centro de la ciudad aseguraron sus puertas y ventanas con persianas metálicas, mientras que los empleados municipales retiraron los adoquines para evitar que los manifestantes los utilizaran.
En un video de más de una hora difundido hoy, el primer ministro Edi Rama descartó cualquier posibilidad de dimisión, reiterando que las manifestaciones son “obra de una mano externa”.
La escritora Lura Elezi
“Amo a mi país, pero mi Gobierno no nos respeta”
La escritora y activista Lura Elezi, de 38 años, declaró a la AFP que protestaba por “una vida mejor, el Estado de derecho y contra la criminalidad y la corrupción”. “Amo a mi país, pero mi gobierno no nos respeta; nos desafía. Cada ciudadano debe asumir la responsabilidad de su país, asumiendo el deber de liderar, de amar y de no destruir su propia nación”, afirmó.
Tirana vivió ya el sábado los episodios de violencia más graves desde el inicio del movimiento. Los manifestantes lanzaron piedras, cócteles molotov, objetos metálicos y artefactos pirotécnicos contra la policía. Asimismo, prendieron fuego a vehículos y contenedores de basura, utilizándolos como barricadas para bloquear el paso a los agentes.

“Las unidades policiales retuvieron a 54 personas en Tirana. De ellas, 27 fueron detenidas y otras 27 están siendo objeto de procedimientos penales”, informó Robert Nushi, representante del departamento de policía, en un comunicado sobre la manifestación del sábado.
Durante la noche, varios edificios -entre ellos un tribunal, bancos y una oficina de correos- fueron incendiados o sufrieron graves daños. La policía empleó balas de goma contra los manifestantes por primera vez desde el comienzo del movimiento, según constataron periodistas de la AFP.

Según un informe del Ministerio de Salud de Albania publicado el domingo, 65 personas resultaron heridas, incluidos 37 agentes de policía. Doce de ellas fueron hospitalizadas. Desde el martes, 272 personas han resultado heridas, incluidos 169 policías, según el gobierno.
La embajada de Estados Unidos en Tirana hizo un llamamiento el sábado por la noche, a través de X, a la “calma” y a la “contención por ambas partes”, instando a los ciudadanos a “ejercer su derecho a protestar de manera pacífica, sin disturbios violentos”.
La Embajada de Estados Unidos
Un llamamiento a la contención
Estos disturbios se producen tras varios meses de manifestaciones antigubernamentales en este país balcánico, desencadenadas inicialmente por un polémico proyecto de complejo turístico en la isla de Sazan vinculado a la familia del presidente estadounidense Donald Trump, en concreto a su yerno Jared Kushner. Las manifestaciones se conocieron con el nombre de la revolución de los flamencos.
