Europa vuelve a mandar mensajes de apoyo al Tribunal Penal Internacional (TPI), asediado por las intenciones de la Administración de Donald Trump de desmantelar la corte, con sede en La Haya. Todos los grupos parlamentarios en el Parlamento Europeo, salvo la extrema derecha, expresaron este martes su cercanía al Tribunal tras el último anuncio de nuevas sanciones contra todo el organismo, que se suman a las que ya estaban en vigor contra algunos de sus fiscales y jueces.
La defensa de la Eurocámara fue contundente, y muchos de los eurodiputados que participaron en el debate urgieron también a Bruselas a que aplique el estatuto de bloqueo para impedir que empresas y operadores comunitarios tengan que cumplir las sanciones de terceros países que violen el derecho internacional. La institución es uno de los tres finalistas del premio Sájarov 2026 a la libertad de conciencia, junto a dos hermanas gemelas iraníes condenadas por el régimen y el líder de la oposición de Tanzania, que se decidirá este jueves.
Más contundencia
La mayoría de grupos abogan por aplicar el estatuto de bloqueo
De momento, la Comisión Europea solo ha dicho que lo mantiene como una de las opciones encima de la mesa. Nadie se atreve a pulsar este botón que podría desencadenar más represalias de Trump. “El período de seis meses durante el cual se mantendrán las operaciones actuales ofrece un margen de maniobra”, aseguró durante el debate parlamentario la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. “Utilizaremos este tiempo para analizar todas las implicaciones jurídicas, entablar un diálogo y buscar soluciones”, indicó.
Fueron muchos los miembros de la Eurocámara que creen que Europa debería hacer más y apostar por el estatuto de bloqueo. También el Partido Popular Europeo, quien, a través del eurodiputado checo Ondrej Kolar, defendió que “no hay excusas” para no hacerlo si esto supone presionar con todos los medios europeos. “Tenemos que abandonar la política de apaciguamiento”, dijo el vicepresidente de la Cámara Javi López, del PSC. Los ponentes del resto de grupos, de los liberales a los verdes, apostaron también por ser más duros. Todos, salvo la ultraderecha de los Patriotas, que se sumó al discurso de Trump y acusó a la corte de “anti semita y anti-occidente”.
“Si recurrimos al estatuto de bloqueo, tenemos una sola oportunidad —y solo una— para hacerlo bien. Por eso, también debe prepararse cuidadosamente”, respondió Kallas.
