

Alberto Núñez Feijóo dio un paso al frente para liderar la negociación con Vox y el desbloqueo de las investiduras en Extremadura y Aragón, pero, de momento, no parece que haya habido avances con el partido de Santiago Abascal. El líder de Vox rechazó ayer la propuesta de acuerdo presentada por el PP al considerar que es “empezar con mal pie” ya que, entre las diez medidas, hay algunas que “ofenden”, en referencia a que el documento del PP plantea el respeto a la legalidad, a la Constitución o a la Corona y la defensa de la unidad nacional. “Corre el riesgo de ofender a quien quiere pactar”, afirmó Abascal, quien añadió que el marco negociador que ha impuesto el PP es como “si estuvieran pactando con salvajes” y pretendiendo “domar a Vox”, algo que cree que “no es correcto”.
“A mí me molesta que el señor Feijóo pretenda insinuar que Vox es un partido que no defiende el Estado de derecho. Me sobra”, señaló en una entrevista en Antena 3. “Si uno va a pactar con el PSOE o con Junts sí tiene que tener esas precauciones. Para pactar con Vox, no lo entiendo. Yo he acreditado con mi integridad física la defensa de la Constitución y del Estado de derecho”, afirmó, recordando su pasado en el País Vasco y su lucha contra ETA.
La portavoz popular en el Congreso ironiza y dice que entiende que el líder de Vox “no viene del mundo del derecho”
En Vox creen que el documento de Feijóo obedece a que la dirección nacional del PP se encuentra con problemas y necesita buscar una salida. En este sentido, Abascal insistió ayer en que los populares tienen “demasiados mensajes” y “mucha confusión”, en referencia a que consideran que el partido de Feijóo tiene diferente criterio en cada autonomía a la hora de negociar y aceptar sus exigencias. Como contraposición, Vox reivindica que pide lo mismo en cada territorio, que es una bajada de impuestos, rechazo al Pacto Verde europeo y veto a la inmigración. En esos tres puntos, el PP está de acuerdo, ya que el documento recoge tanto la reducción de impuestos, como poner límites a las políticas climáticas y a la llegada de inmigración, con lo que parece que el acuerdo puede llegar si se genera un buen clima de confianza.
El documento del PP tiene diez puntos que dibujan su campo de juego para la negociación con Vox y plantea un acuerdo que permita la aprobación de los presupuestos durante los cuatro años de legislatura en cada autonomía para dar “estabilidad”.
Entre los puntos del decálogo, aparecen varios guiños a Vox, ya que, además de una bajada de impuestos y del rechazo a las políticas climáticas “que destruyen empleo, encarecen la energía y expulsan a la industria”, también se incluyen medidas para aumentar la oferta de vivienda y rebajar precios y el refuerzo de la seguridad.
Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, se encargó ayer de valorar las palabras de Abascal y se mostró sorprendida porque “a nadie le puede parecer de salvajes entregar un documento con propuestas”.
Muñoz ironizó y dijo que entiende que el líder de Vox “no viene del mundo del derecho” y, por eso, le choque el documento con los diez puntos, pero dijo que es solo un “embrión” para la negociación. “Estoy convencida de que va a haber un acuerdo”, añadió Muñoz, quien también aseveró que ve “muy lejano” que vaya a haber repetición electoral. “Es una declaración de mínimos”, prosiguió.
En todo caso, todavía no parece que haya clima de confianza entre PP y Vox y se van a tener que dar más acercamientos para llegar a un acuerdo. Abascal, de hecho, reivindicó ayer su voluntad de que Vox supere al PP en las elecciones. “¿Pero qué pasa? ¿Que un partido no puede querer ganar a otro? ¿A qué nos presentamos a las elecciones? ¿ A hacer un juego? ¿Es que ellos no quieren hacer desaparecer a Vox? ¿Es que ellos no quieren tener la mayoría absoluta, es que ellos no quieren deshacerse de Vox?”, planteó el líder de Vox, ante las críticas del PP.
