
El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) es imparable, a pesar de las advertencias, con Anthropic a la cabeza, del peligro de una guerra global desarrollada con armas autónomas que no entienden de remordimientos, o del aviso de que se avecina una hecatombe en el mercado laboral, como ilustra el reciente anuncio de Jack Dorsey de recortar 4.000 de los 10.000 empleados en su empresa, Block, no porque vaya mal, sino todo lo contrario gracias a que la IA ya suplanta a los trabajadores.
Pero esos peligros, que algunos apocalípticos ven más cercanos de lo que se piensa, no pueden frenar el auge de una industria que es el máximo polo de atracción de inversiones. Solo hay que ver que este viernes se supo que OpenAI, la empresa que dirige Sam Altman tras salir airoso de una revuelta internar por su despreocupación ante el futuro, ha cerrado una ronda de financiación con gran éxito al recaudar al menos 110.000 de dólares.
Esto hace que la compañía propietaria de ChatGPT, la herramienta que popularizó la inteligencia artificial, eleva la valoración prefinanciación de la compañía a 730.000 millones, convirtiéndola en una de las grandes tecnológicas del mundo, mientras esta startup intenta recuperar su liderazgo de sus rivales Anthropic y Google.
Nvidia, Amazon y SoftBandk participaron en esta recaudación de fondos. El acuerdo marca un paso adelante hacia una oferta pública inicial (OPI) para su incorporación a la bolsa en torno a finales de este año, según adelantó Financial Times.
Esta recaudación empequeñece el ingreso conseguido por la citada Anthropic, que se quedó en 30.000 millones este mismo 2026, o los 41.000 millones de inversión en la misma OpenAI suscritos en el 2025.
Todo esto demuestra el apetito de los inversores para financiar grupos de IA con pérdidas a pesar de la creciente preocupación por una posible burbuja en el sector. Esta circunstancia quedó de manifiesto el jueves en Wall Street, cuando las acciones de Nvidia perdieron un 5,5% a pesar de que el día anterior presentó unos resultados trimestrales exorbitantes.
De ahí que la mayor parte de la nueva financiación de OpenAI procederá de inversores estratégicos en lugar de empresas de capital riesgo.
La operación cuenta con la participación estratégica de Amazon (50.000 millones), SoftBank (30.000 millones) y Nvidia (30.000 millones). Además se espera que otros inversores financieros se unan a la ronda en las próximas semanas, explicó compañía en un comunicado.
“La IA se va a implementar en todas partes. Está transformando la economía, y el mundo necesita una gran capacidad de computación colectiva para satisfacer la demanda”, declaró a la cadena CNBC Sam Altman, que dijo estar “entusiasmado” con el acuerdo.
900 millones de usuarios semanales
OpenAI reveló que ChatGPT ya supera los 900 millones de usuarios activos semanales y cuenta con más de 50 millones de suscriptores de pago.
Además, la empresa de IA destacó que, en el ámbito corporativo, más de nueve millones de usuarios empresariales utilizan la plataforma para tareas de productividad y desarrollo.
Por su parte, Codex, su herramienta para programadores, ha triplicado su base de usuarios desde principios de año, alcanzando los 1,6 millones de usuarios semanales.
OpenAI y Amazon Web Services
Según el acuerdo anunciado hoy, Amazon realizará un desembolso inicial de 15.000 millones de dólares, al que seguirán otros 35.000 millones sujetos a condiciones específicas en los próximos meses. Esta operación refuerza la posición de Amazon Web Services (AWS) como socio tecnológico clave para OpenAI.
Ambas compañías desarrollarán conjuntamente un ‘Entorno de Ejecución con Estado’ (Stateful Runtime Environment), que permitirá a los desarrolladores crear aplicaciones que mantengan el contexto y la memoria de procesos previos. Este servicio estará disponible a través de Amazon Bedrock.
El director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, dijo hoy en la red social X que está “entusiasmado” con su “nueva alianza estratégica” con OpenAI.
“Desarrolladores y empresas de todo tipo están deseosos de ejecutar servicios basados en modelos de OpenAI en AWS, y nuestra colaboración única les proporcionará un entorno de ejecución con estado, impulsado por la inteligencia de vanguardia de OpenAI en Amazon Bedrock”, anotó.
Asimismo, AWS se convertirá en el proveedor exclusivo de nube de terceros para “OpenAI Frontier”, una plataforma diseñada para que las organizaciones desplieguen y gestionen equipos de agentes de IA con seguridad de grado empresarial.
“OpenAI también está apostando fuerte por nuestros chips Trainium personalizados, que ofrecen una relación calidad-precio entre un 30 % y un 40 % superior a la de las GPU comparables, para impulsar su crecimiento. Ambos laboratorios líderes de IA han realizado importantes compromisos con Trainium, que está cobrando gran impulso”, anota en su post Jassy.
Esta colaboración también permitirá a los desarrolladores de Amazon crear modelos personalizados basados en la tecnología de OpenAI para potenciar las aplicaciones de cara al consumidor final de la compañía, complementando su actual familia de modelos Nova.
Alianza con Nvidia
Además del capital, OpenAI ha reforzado su infraestructura mediante un acuerdo con Nvidia para asegurar capacidad de computación de próxima generación.
El pacto incluye el uso de 3 gigavatios (GW) de capacidad de inferencia dedicada y 2 GW de entrenamiento en los sistemas ‘Vera Rubin’, que se sumarán a la infraestructura actual basada en chips Hopper y Blackwell.
