Argis, el fondo inmobiliario en el que invierten los VIP

Alejandro Schuvaks es un economista argentino que se dedicaba al inmobiliario en su Buenos Aires natal. Hace diez años vio, junto a Carlos Zucchi, que en España podía haber agua en la piscina. Era una época compleja, aún se notaban las cicatrices de la crisis y las inversiones se hacían con el freno de mano echado. Se lanzaron. En el 2015 constituyeron Argis, una gestora integral inmobiliaria que se dedica a administrar capital propio y de terceros para construir inmuebles.

La clave de Argis está en el término “integración”. “Nosotros hacemos todo: la inversión, compramos el solar, la promoción, la construcción, la gestión y la venta”, explica Schuvaks. Además, de forma independiente y con el centro de decisión en España, “sin jefes en Estados Unidos”, añade el empresario. Con ello la gestora gana en rapidez. “El objetivo es solventar los problemas de tiempo; de hecho, antes de comprar un suelo nosotros ya tenemos reuniones multidisciplinares para enfocar el proyecto”, detalla. “Entre dos años y medio o tres tardamos en construir un inmueble.

La gestora busca nuevos activos en País Vasco y Valencia

¿Qué negocio puede ofrecer en este momento una rentabilidad anual superior a la media del mercado? Argis presume de estar en condiciones de hacerlo gracias a un modelo propio y diferenciado de los tradicionales grandes fondos inmobiliarios. Así lo asegura el propio Schuvaks, su fundador. “Más de la mitad de los inversores son institucionales: fondos de inversión, aseguradoras, cajas de ahorros; la mayoría son extranjeros: de Estados Unidos, Suiza… Y un tercio son familias ricas”, relata el directivo. Es decir, Argis es una gestora inmobiliaria en la que confían grandes fortunas para mejorar sus inversiones. El inmobiliario en España es, en efecto, un sector en el que los inversores tienen depositada su mirada. Existe una crisis de acceso a la vivienda, sí. Existe una crisis de oferta, también. Pero Argis cree que hay camino por recorrer. En este momento la compañía dispone de 1.400 millones en activos bajo gestión y ha invertido 1.100 millones en esta década. El potencial de Argis se centra en la reconversión de edificios. “Ahí tenemos poca competencia”, asegura su fundador.

Cuando aterrizó en España, Schuvaks puso sus ojos en Catalu­nya. El motivo: Leo Messi. Como buen fan del astro argentino, viajó a Barcelona y comenzó a examinar el mercado. Al principio solo aparecían “oportunidades pequeñas”. Pero un día surgió el gran proyecto con el que Argis ha puesto una pica en la región catalana: Terrassa. Se trata de Argis Plaça Llum, un residencial ubicado en los antiguos terrenos de la fábrica AEG. “Nos enamoramos”, afirma el primer ejecutivo de la compañía. “Encontramos una combinación de tamaño y regeneración urbana”, explica. Y ahora son los responsables de la promoción residencial. El de Terrasa no es el único proyecto de Argis en Catalunya. En La Marina, en Barcelona, la promotora está construyendo nuevas viviendas de 1 y 2 dormitorios que actualmente se encuentran en comercialización.

La firma fundada por los argentinos Alejandro Schuvaks y Carlos Zucch lleva invirtiendo 10 años en España

Argis concentra su actividad en tres tipos de activos. En primer lugar, en el residencial para venta, como en Catalunya, aunque también en Madrid y en Málaga. La compañía vende unos 40 inmuebles al mes. Su foco se encuentra en encontrar grandes proyectos en los que se incluya una regeneración de los edificios. “Nos gusta reconvertir edificios de oficinas en viviendas”, destaca Schuvaks. Y es lo que está haciendo en Madrid. En un inmueble situado junto a la M-30, por ejemplo, habilitará viviendas de lujo. Y así hasta cinco proyectos en otras localizaciones. La gestora también ha comprado un paquete de 1.030 viviendas a Acciona.

La segunda área de negocio de Argis es el llamado flex living , bajo la marca Flipco. En el horizonte se encuentra un apartahotel con 200 apartamentos en Ifema, junto al nuevo circuito de la Fórmula 1. Y, por último, la compañía también está adquiriendo edificios icónicos. Es el caso de Torre Sevilla, a orillas del Guadalquivir, y de la antigua Fundación BBVA, en la Gran Vía López de Haro de Bilbao.

Schuvaks cree que, después de tantos años de esfuerzo, es ahora cuando está viendo los frutos de su proyecto. Y eso les anima a seguir buscando nuevas operaciones, no solo en Madrid, Catalunya o Andalucía, sino también en País Vasco o Valencia. El objetivo en próximos años es duplicar su cartera y alcanzar los 2.400 millones en activos.

Fernando Hernández Valls

Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro ‘El año que vivimos sin Gobierno’ (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.

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