
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hizo apología de su proamericanismo este lunes en una conferencia en Manhattan durante su sexto viaje a Estados Unidos desde que gobierna (2019). Su animadversión al ejecutivo actual de España es más que manifiesta y está muy documentada.
Bajo ese contexto, la presidenta madrileña no necesitó citar ni al presidente Donald Trump en su elogio por su implicación belicista, sea en Palestina, Venezuela o Irán, ni a su homólogo español, Pedro Sánchez, al ejercer de opositor jefe internacional del mandatario estadounidense. Son los polos opuestos y para ella está más que claro cual es el positivo y cual el negativo.
“No queriendo la guerra se puede tomar una posición en favor y en defensa de todo lo bueno y no desguazar lo que tanta gente ha conseguido a lo largo del tiempo con eslóganes vacíos e hipocresía”, respondió a una de las preguntas (escritas en cuartillas por los asistentes al acto y seleccionadas por su equipo) después de la conferencia en la sede de Backer Mackenzie, frente a Bryant Park.
La idea de no poner el nombre y el apellido a los dos presidentes enfrentados se debió a que su pretensión no era echar gasolina contra el ejecutivo español en un momento en el que la Casa Blanca ha dejado caer amenazas comerciales contra España. La idea de Díaz Ayuso es que Madrid es una comunidad amiga de EE.UU., que, argumentó, es el principal país inversor en la región, con más de 28.300 millones de euros destinados desde 2019 (el 22,3% del total extranjero en la región).
“El 64 % de toda la inversión de los Estados Unidos en España fue para nuestra región”, reiteró. “Madrid también es la región española que más invierte en Estados Unidos”, con casi 17.500 millones de euros desde ese mismo 2019.
“Considero que nadie quiere guerras, no conozco a nadie que quiera guerras, nos duelen a todos, también imagino que la izquierda no estará con el régimen de los ayatolás, con los ataques permanentes a otros países, con el enriquecimiento nuclear, con 30.000 muertos en las calles de Irán o la persecución de la mujer”, sostuvo.
Añadió que se reunió con mujeres iraníes en Madrid y éstas la dieron un mensaje de “gracias” para que se lo trasladara a Trump por su intervención militar en ese país de Oriente Medio. “Ojala sea esto un globo que se ha pinchado y que cambia las cosas”, insistió en relación al conflicto en curso en el Golfo Pérsico.
“Pienso que si nadie hiciera nada hoy seguirían tantos presos políticos por ejemplo en las calles (supuestamente quiso decir cárceles) de Venezuela, mucha gente seguiría secuestrada en túneles de Hamas. Pienso que, si nadie hace nada, ¿de verdad creen que la paz se va a asegurar en el mundo?”, cuestionó.
A los que le acusan de oportunismo por este viaje precisamente ahora, Díaz Ayudo replicó que esto no se prepara de un día para el otro. A todos los inversores y negocios estadounidenses les trajo un mensaje.
“Nuestra región, que es una región al servicio de España, tiene claro cuál es su papel de alianza, de unión y que es la casa de todos los ciudadanos que viven en torno a unos valores de libertad, contra los abusos, con máximo respeto al capital, a la empresa y también unos valores que nos ha dado a Madrid los mejores años”, subrayó.
“Eso es lo que queremos trasladar a pesar de todo lo demás y luego, para desguazar y para arrasar con todo, ya están los otros con otros proyectos, que no es el nuestro”, remarcó.
En esa comercialización de su gestión incluso se apropió del famoso lema “de Madrid al cielo” forjado en la época del alcalde socialista Enrique Tierno Galván, en aquellos años de la década de los ochenta de una ciudad que popularizó la movida y la tolerancia.

