Bitcoin perdió los USD 70.000 ¿qué expectativas hay para su precio?

La semana pasada había generado cierto optimismo entre los alcistas. El lunes 16 de marzo, bitcoin (BTC) rozaba los 76.000 dólares y el sentimiento del mercado mejoraba visiblemente.

Distintos analistas hablaban de una posible rotación de capital desde el oro hacia bitcoin, y la demanda institucional acompañaba: las entradas netas en los ETF al contado en Estados Unidos habían acumulado seis jornadas positivas consecutivas. CriptoNoticias fue reportando esas señales a medida que aparecían.

Pero la semana no tardó en complicarse. Una serie de eventos —macroeconómicos, políticos y bélicos— presionó el precio hacia abajo. Bitcoin cerró la semana cerca de los 70.000 dólares, en un equilibrio frágil que el viernes 20 de marzo terminó de romperse.

Al momento de esta publicación, este lunes 23 de marzo, bitcoin cotiza en torno a los 68.500 dólares. No ha recuperado el nivel de 70.000 desde que lo perdió el viernes. Y el panorama que enfrenta esta semana luce más turbulento todavía.

El siguiente gráfico muestra cómo se ha comportado el precio de bitcoin durante los últimos 7 días:

Gráfico del precio de bitcoin durante los último 7 días.
Gráfico del precio de bitcoin durante los últimos 7 días. Fuente: CoinGecko.

Lo que derrumbó el optimismo sobre bitcoin

El miércoles 18, el Índice de Precios al Productor subyacente de febrero en Estados Unidos salió en 3,9% interanual, por encima del 3,7% esperado. La inflación mayorista se aceleraba, y bitcoin lo procesó con una caída del 1,8% en pocas horas.

Ese mismo día, la Reserva Federal (FED) mantuvo las tasas de interés sin cambios —como el mercado anticipaba— pero el discurso de Jerome Powell fue contundente: sin progreso real contra la inflación, no habrá recortes. Con el PCE subyacente en 3,0% y los aranceles aún sin digerirse del todo, el horizonte de tasas altas se extendió. Para bitcoin, eso significa menos liquidez disponible.

Evolución de las tasas de interés en Estados Unidos durante los últimos 10 años. Fuente: tradingeconomics.com

El jueves 19, el precio amanecía cerca de los 70.000 dólares cuando otro dato perturbó los mercados: el petróleo Brent alcanzaba los 119 dólares por barril, impulsado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. La cadena de consecuencias es directa: más petróleo caro, más inflación, menos chances de recorte de tasas, menos liquidez para activos como bitcoin.

Bitcoin encontró soporte cerca de 70.000 dólares y no se desplomó mucho más todavía. Pero tampoco recuperó terreno. Y en ese estado de fragilidad llegó al fin de semana.

La guerra escala: lo peor puede estar por venir

Este lunes, el conflicto en Medio Oriente sumó una nueva dimensión de riesgo. Las Guardias Revolucionarias de Irán amenazaron con atacar plantas eléctricas de Israel y de bases estadounidenses en el Golfo si Trump ejecuta su amenaza de destruir la red eléctrica iraní.

Trump había fijado un plazo de 48 horas —que vence este lunes a la noche— para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz (que es el paso marítimo por el que atraviesa el 20% de la producción petrolera a nivel mundial).

Mapa de Oriente Medio con una flecha señalando el Estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz es un paso marítimo fundamental para la industria petrolera mundial. Fuente: Google Maps.

Israel, mientras tanto, lanzó una nueva oleada de ataques sobre Teherán. Según la prensa, el líder supremo iraní está herido e incomunicado.

Los futuros de Wall Street reaccionaron a la baja al abrir la sesión del domingo: S&P 500, Nasdaq y Dow Jones cayeron alrededor de 0,7%, mientras el crudo WTI subía más de 2% y el Brent cerca de 1,5%.

Las expectativas del mercado: el miedo toma forma

En la plataforma de predicción Polymarket, las apuestas muestran un corrimiento claro hacia el pesimismo. La opción con mayor probabilidad asignada es que bitcoin cierre marzo por debajo de los 65.000 dólares, con un 54% de probabilidad implícita. La posibilidad de que supere los 80.000 dólares antes del 1 de abril apenas alcanza el 9%.

Captura de pantalla de Polymarket.
Crecen las expectativas bajistas para bitcoin en Polymarket. Fuente: Polymarket – Captura de pantalla por CriptoNoticias.

A eso se suma una señal macroeconómica de mediano plazo que conviene monitorear: la tasa de variación anual de la masa monetaria M2 global —un indicador de liquidez— comenzó a desacelerarse. Aunque el agregado monetario sigue creciendo en términos absolutos, el ritmo de expansión está cayendo.

Históricamente, cuando la M2 global en variación anual se vuelve negativa, coincide con pisos de ciclo en bitcoin. Eso no es lo que está pasando todavía, pero la dirección de la tendencia no es positiva.

Gráfico de la masa monetaria mundial M2.
Se desacelera el crecimiento de la masa monetaria mundial. Fuente: Alphractal – X.

¿Hay argumentos para el optimismo?

La respuesta a la pregunta de este intertítulo es: «Sí, aunque pocos y aislados».

El trader Michaël van de Poppe señalaba ayer que la capitalización total del mercado de las criptomonedas se encuentra en una zona de acumulación históricamente válida, con una brecha significativa respecto a su media móvil de 21 semanas.

En su lectura, esa divergencia suele cerrarse en el plazo de dos a cuatro semanas, lo que podría implicar una recuperación.

A mediano plazo, hay quienes apuestan a que Kevin Warsh —el nominado de Trump para reemplazar a Jerome Powell como presidente de la FED en mayo— tendrá un perfil más expansivo, lo que podría dar paso a un giro en la política monetaria. Pero eso, si ocurre, no cambia el presente inmediato.

La variable que lo define todo

El factor determinante en el corto plazo sigue siendo el mismo que al cierre de la semana pasada: la duración del conflicto en Medio Oriente y la situación del Estrecho de Ormuz.

Si la guerra se prolonga, la energía sigue cara, la inflación no cede, la FED no recorta tasas de interés y bitcoin tiene menos viento de cola. Si se produce una desescalada, el escenario cambia radicalmente.

Por ahora, con el plazo de Trump venciendo esta noche y sin señales de negociación, el mercado opera bajo la lógica del riesgo: nadie sabe qué pasará, pero muchos están eligiendo reducir exposición antes de que se resuelva.

Bitcoin, que hace una semana casi tocaba los 76.000 dólares, hoy cotiza por debajo de 69.000 y enfrenta la semana con menos certezas que nunca.

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