Bizum ultima una gran integración para conectar a 390 millones de europeos

Mientras los reguladores europeos llevan años sin dar con la clave para alcanzar la unión bancaria, una solución tecnológica tan sencilla como compartir directorios de teléfonos está a punto de convertirse en la primera plataforma paneuropea de pagos gratuitos e instantáneos. El avance supone un salto cualitativo en una actividad especialmente sensible, en la que la UE y el Banco Central Europeo (BCE) intentan rebajar la dependencia de operadores americanos como Visa y MasterCard.

Bizum y sus homólogos europeos están a punto de firmar un memorando de entendimiento para permitir que en el 2026 cerca de 390 millones de europeos de 16 países puedan hacerse pagos con el teléfono móvil. Son el 84% de la población de la UE y Noruega. “La idea es cerrarlo en el primer trimestre del 2026 e iniciar los pagos en el mismo año”, afirma Fernando Rodríguez, director general adjunto de expansión internacional de Bizum y uno de los directivos clave de este proyecto.

La medida llega en un momento en el que Bizum ha despertado interés por el anuncio de la Agencia Tributaria de que a partir del 1 de enero controlará los pagos realizados por autónomos y pymes a través de plataformas de este tipo. La medida, dirigida a combatir el fraude fiscal, no se aplicará a las operaciones entre los particulares, ha confirmado el Ministerio de Hacienda. Tampoco afectará al proyecto de conectividad europea, alineado con las distintas jurisdicciones legales.

Con la puesta en marcha de un Bizum europeo, los bancos se adelantan al BCE y su proyecto de euro digital, cuyo desarrollo legislativo está previsto para el 2026 y del que no se espera el arranque hasta el 2029. “Los pagos se están convirtiendo en un activo estratégico”, explica Rodríguez.

La nueva empresa debe elegir sede, en un debate en el que Barcelona y Madrid tienen opciones

La firma del memorando contempla la creación de una nueva empresa con personal propio y un director general. Será la encargada de aportar a los Bizum nacionales una capa de integración europea, de fijar unas reglas comunes y de designar al proveedor técnico de la nueva plataforma. Tendrá un nuevo nombre, pero no reemplazará la marca local, al menos en España. Bizum conservará su identidad, muy popular y un caso de éxito. Sí irá asociado a algún tipo de referencia que informe a los usuarios de que pueden hacer pagos a personas de casi toda Europa.

Uno de los aspectos que se están definiendo estos días es dónde se ubicará la nueva empresa. Rodríguez no da pistas, aunque hay un debate entre los que defienden una sede cerca de los grandes centros de poder político y financiero, como Bruselas o Frankfurt, y los que abogan por ciudades con costes más bajos. Barcelona o Madrid entrarían en esta ecuación.

En el primer trimestre del 2026 se integrarán los dos grandes bloques europeos de pagos

Desde el verano, Bizum está conectado con la italiana Bancomat y con la portuguesa MB BAY. Ha formado además un consorcio conocido como Alianza Europea de Pagos (EuroPA) junto a Vipps MobilePay, que se usa en Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega, y la polaca Blik. En unas semanas, este consorcio se unirá a la otra gran plataforma continental, la Iniciativa Europea de Pagos (EPI), formada por Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Será el momento en que nazca el nuevo operador paneuropeo. Hay además una larga lista de países candidatos. Salvo Chipre, Malta y Croacia, toda la UE se encuentra implicada.

Uno de los grandes retos es el de trascender la zona euro, lo que obligará a aplicar el cambio a coronas suecas, coronas noruegas o zlotys polacos. Otro es el de afinar toda la integración basada en el número de teléfono, ya que hay países donde el equivalente a Bizum se ha desarrollado a partir de tarjetas bancarias. Conforme al plan trazado, entre el 2027 y el 2028 será posible hacer un bizum en comercios europeos físicos y electrónicos. Será todo un desafío a Visa, MasterCard o PayPal.

“Lo que estamos haciendo ahora es construir algo que pueda resistir el paso del tiempo”, señala el director general adjunto de Bizum. Ahora las conexiones con Italia y Portugal son entre particulares, pero al unirse con Francia y Alemania se quiere ir “más allá”. Nacerá un “modelo de negocio nuevo para la operación transfronteriza”, indica. “Esto no será solamente que yo pueda enviarle dinero a un portugués, sino que pueda ir a Lisboa, Italia o París y pagar en un comercio”.

Hacienda empezará a controlar en enero los pagos de Bizum relacionados con la actividad económica

Una vez formada la empresa, se invitará a entrar a Grecia, Eslovenia, Rumanía, Bulgaria o Irlanda. Reino Unido queda fuera de la iniciativa. “Digamos que nosotros estamos siguiendo el mandato del Eurosistema”, que defiende vías de pago soberanos, señala Rodríguez.

La potencia adicional de Bizum, que ya suma más de 30 millones de usuarios en España, puede dificultar el negocio de los neobancos que no cumplan los requisitos para participar en el directorio. No es el caso de Revolut o N26, que ya ofrecen Bizum. Hay un debate abierto sobre la apertura de estos requisitos.

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