Shein, el gigante chino de la moda rápida, choca con las normas de Bruselas para proteger el ecosistema digital de los europeos. La Comisión Europea ha abierto una investigación contra la plataforma de Pekín para estudiar si está infringiendo la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés). El Ejecutivo comunitario está especialmente preocupado por su diseño altamente adictivo, por la falta de transparencia de su sistema de recomendación y también por la venta de productos ilegales, como las muñecas sexuales infantilizadas que causaron un enorme revuelo el año pasado en Francia y que podrían constituir material de abuso infantil.
Los técnicos comunitarios citan en particular estos juguetes sexuales de silicona con aspecto de niña que escandalizaron a Europa hace unos meses. Tenían apariencia infantil, un tamaño real y unos órganos sexuales realistas, diseñados, según algunos de los anuncios, para la “masturbación masculina”. En noviembre, el minorista en línea chino no tuvo más remedio que retirarlas de la venta después de que las encontrara el regulador francés de defensa de los consumidores.
Riesgo para los europeos
No solo las muñecas: también algunas armas, ropa insegura, cosméticos o juguetes peligrosos
No solo las muñecas. También algunas armas (incluyendo un caso que ha derivado en procedimientos ante tribunales franceses), ropa insegura, cosméticos, juguetes peligrosos y otros productos que no cumplen las reglas comunitarias y nacionales. “La Comisión sospecha que no hizo suficiente para prevenir estos riesgos”, indican fuentes de la Comisión. El ángulo desde el que lo miran es sistémico. Es decir, no se fijarán en las muñeacas ni en las armas francesas en particular, sino en las medidas que tiene la empresa para evitar que sucedan episodios de este tipo en la UE.
Además, Bruselas cita los riesgos vinculados a su “diseño adictivo”, incluyendo los premios o los puntos que Shein da a los consumidores a cambio de interactuar con la web, y también los sistemas que la plataforma china utiliza para prevenirlos. Habla de gamificación, de juegos de recompensas, de pantallas infinitas y notificaciones diseñadas para atrapar al usuario en la aplicación. Estos rasgos adictivos “pueden tener un impacto negativo en el bienestar de los usuarios y en la protección de los consumidores online”, y por lo tanto, pueden estar en riesgo de incumplir las normas europeas. La Comisión ya expedientó a la también china Temu por un problema similar en su plataforma.

El Ejecutivo comunitario se fija asimismo en los sistemas de recomendación que utiliza Shein para proponer contenido y productos a los potenciales consumidores. Las normativas europeas obligan a la plataforma a compartir los parámetros principales dentro de estos sistemas, y proveer a los usuarios al menos una opción accesible que no esté basado en la elaboración de perfiles para cada sistema de recomendación.
Todo, para ver si cumple la Ley de Servicios Digitales (DSA), una herramienta clave para regular el mundo de los magnates de internet que está generando grandes tensiones entre Bruselas y las Big Tech estadounidenses. EE.UU. acusa a Europa de realizar estas normas exclusivamente contra las empresas estadounidenses, pero la realidad es que solo un tercio de las investigaciones afectan al otro lado del Atlántico. Otro tercio implica a empresas asiáticas —como Shein— y el resto, a europeas.
La Comisión aguanta el pulso y ha multado con este instrumento a X la antigua Twitter) con una sanción representó alrededor del 5% de la facturación global de la empresa de Elon Musk, algo que enfureció a la Casa Blanca. Ahora acaba de abrir otro expediente a la también china TikTok. Al igual que ahora, quiere estudiar si vulnera las reglas por su diseño adictivo al incluir elementos problemáticos como las pantallas infinitas. La autoridad coordinadora de servicios digitales de Irlanda participa en esta investigación como país de establecimiento de Shein en la UE.
“En la UE, los productos ilegales están prohibidos, ya sea en las tiendas físicas o en los mercados online. La Ley de Servicios Digitales garantiza la seguridad de los compradores, protege su bienestar y les proporciona información sobre los algoritmos con los que interactúan”, ha defendido la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen. “Evaluaremos si Shein respeta estas normas y su responsabilidad”, ha dicho, en un comunicado.
El expediente podría terminar con sanciones si se acredita la infracción. También con medidas provisionales, como la posible prohibición de ciertas categorías de productos si se demuestra que ponen en peligro la vida o la seguridad de las personas. Todavía no se ha alcanzado este punto, y Shein promete colaborar. En un comunicado, señalan que “la protección de los menores y la reducción del riesgo de contenidos y conductas perjudiciales son elementos centrales en el desarrollo y la gestión de nuestra plataforma” y también que comparten el el objetivo de la Comisión “de garantizar un entorno en línea seguro y de confianza”. “Seguiremos colaborando de manera constructiva en el marco de este procedimiento”, prometen.
Este tipo de plataformas baratas chinas se encuentran desde hace tiempo en el punto de mira de la UE, no solo por las reglas digitales, sino por un crecimiento a gran velocidad que ha forzado a Bruselas a tomar medidas contra los paquetes baratos y aplicar un impuesto de aduanas de 3 euros. Solo Shein y Temu alcanzaron en 2024 más de 75 millones de usuarios en la UE, “impulsados por la omnipresente publicidad en línea, los bajos precios y la entrega ultrarrápida”, según un documento del Ejecutivo comunitario. El texto ya avisaba que el “reciente volumen de productos inseguros, falsificados o que incumplen la normativa supone graves riesgos para la seguridad y la salud de los consumidores”, además, del impacto insostenible en el medio ambiente y la competencia desleal que supone para las empresas que operan de forma legítima en la UE.

