El entorno de tipos a la baja del 2025 dejó los resultados de CaixaBank en el conjunto del año en 5.891 millones de euros, un 1,8% más que en el ejercicio precedente. La entidad ha explicado hoy en un comunicado que la caída de los tipos, que provocó una rebaja automática de las cuotas que pagan la mayoría de los clientes por hipotecas y créditos, se compensó con el crecimiento del negocio por primera vez en 15 años. Ese efecto se vio en la caída del margen de intereses, que muestra la evolución del negocio de cobrar por prestar dinero y pagar por tomar recursos de clientes. El descenso anual fue del 3,9%.
El consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, durante la presentación del banco en la sede social del banco que el alza del negocio no ha tenido que ver con la situación de mercado que se dio el año pasado con la opa hostil del BBVA sobre el Banc Sabadell. “No hemos viusto el rio revuelto”, ha bromeado Gortázar antes de añadir que lo que que “hemos visto es a competidores con una situación especial”. El directivo ha añadido que “cuando hablo que hemos ganado cuota no lo hemos ganado de estos dos competidores” sino en general.
Pese al discreto aumento de los beneficios anuales, el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, ha asegurado que “hemos revisado al alza los objetivos de crecimiento y rentabilidad que habíamos fijado en nuestro Plan Estratégico”.
Gracias a la buena marcha del negocio, el banco ha recordado que el año pasado distribuyó 3.499 millones de euros en dividendos, un 15% más que el ejercicio precedente. De esta cantidad alrededor de la mitad se entregó a sus dos principales accionistas, la Fundación La Caixa a través de Criteria y el Estado a través del FROB.
El consejo del banco que preside Tomás Muniesa acordó mantener el mismo plan de dividendos para el ejercicio 2026, lo que implica una distribución en efectivo de entre el 50% y el 60% del beneficio neto consolidado.
Sobre la actividad comercial, el banco captó 390.000 clientes en el año, con lo que alcanza un volumen de 20,7 millones en España y Portugal. El volumen de negocio alcanza 1,1 billones de euros a final del año, tras crecer un 6,9%, con una positiva evolución tanto del crédito como de los recursos.
La morosidad se sitúa en niveles mínimos, con una tasa del 2,1% a cierre del 2025, frente al 2,6% de un año antes.
En los resultados también influyó la caída de los ingresos por dividendos del 39,1% en el 2025 (hasta 61 millones de euros), al incluirse el año pasado el dividendo de Telefónica (cuya participación fue vendida en su totalidad en el segundo trimestre del 2024).
Preguntado por el plan estratégico de la Fundación La Caixa (principal accionista del banco) y por la renovación del presidente Isidro Fainé, Gortázar ha asegurado que en el citado plan se dijo que el banco “es un activo fundacional que es para toda la vida”. El consejero delegado ha añadido que “se produzca un evento de estabilidad” como la renovación de Fainé ”es una gran satisfacción”.
