
Casi tres horas después del arresto del exprincipe Andrés, el rey Carlos III ha hecho público un comunicado referido a la detención. En él, el monarca admite su “mayor preocupación” ante las noticias sobre “Andrew Mountbatten-Windsor” —el rey ha elegido referirse a su hermano con su nombre civil, otorgado tras su caída en desgracia— “y las sospechas de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”.
Carlos III ha sido taxativo. “Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”, ha indicado sobre el caso, que arranca ahora como un “proceso completo, justo” a través del cual los hechos denunciados serán “investigados de la manera apropiada y por las autoridades competentes”. El Jefe de Estado ha reiterado además el “pleno y total apoyo y cooperación” con la Justicia y las fuerzas del orden.
El rey británico, eso sí, ha advertido de que no emitirá más valoraciones sobre la detención y posible juicio de su hermano. “Mientras este proceso continúe —señaló—, no sería correcto por mi parte hacer más comentarios sobre este asunto”.
