Casi el 60% de las empresas valencianas “están considerando” si crear un protocolo anti riesgos

Se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío, advierte Federico Torres, presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia (COIIV), tras analizar los datos de la encuesta empresarial sobre la resiliencia tecnológica tras el impacto de la dana. Y es que solo el 6,6% de las empresas valencianas -la muestra recoge 300 de la provincia de Valencia- cuentan ya con un protocolo frente a contingencias entre los que se encuentran los fenómenos climáticos extremos, mientras el 58,8% lo está “considerando”. Para Torres, las empresas están “empezando a cambiar” por lo que valoran las cifras del informe “como una oportunidad”. Sin embargo, reconoce que cuesta reaccionar a episodios similares -”en Alemania a los dos días de un apagón había medidas, aquí somos como somos”, ha dicho-, y espera que “sea tractor para que las empresas quieran estar en esta liga”. 

En la presentación de este miércoles en València, Sergio Gordillo, socio director de Improven, ha ido desgranado las cifras de una encuesta que apunta como a casi el 60% de las empresas las cogió desprevenidas. Tan solo un 3,2% contesta que su respuesta a la catástrofe fue “eficaz y coordenada”. Sintomático es que no hay mejor respuesta en organizaciones más grandes, pues cuando analizan la respuesta por tamaño de empresa, entre las más grandes solo un 1,9% responden que su respuesta fue adecuada. En las pequeñas empresas, el porcentaje se eleva hasta el 8,30% y en las microempresas se queda en un 5,7%. 

La dana fue un imprevisto, ahoya ya sabemos que es previsible”

Federico Torres, presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia (COIIV)

“La dana fue un imprevisto, ahoya ya sabemos que es previsible”, razona Torres, que destaca como punto de partida que las inundaciones de octubre de 2024 pillaron a dos tercios de las empresas sin estar preparadas. “Ni las empresas grandes tenían esto en su radar”, apunta Gordillo. Por eso el impacto fue relevante para la gran mayoría, de hecho la encuesta sitúa en un 62,4% el porcentaje de compañías que interrumpieron su actividad, el 42,7% sufrieron daños materiales en instalaciones, equipos o infraestructuras; el 32,5% registraron pérdidas económicas y un 30,6% aduce riesgos para la seguridad de los trabajadores -no todas las empresas encuestadas están ubicadas en la zona dana. Para un 3,2% el daño fue reputacional porque “afectó a la confianza del proveedor”, según explica Gordillo. No cualifica en cambio el impacto, pero sí “la pérdida de rentabilidad económica en la zona” y pone como ejemplo el efecto negativo que tuvo en el turismo durante los meses siguientes.

Las organizaciones valencianas -independientemente de su carácter público o privado y de su tamaño- reconocen en la encuesta los principales fallos de gestión en los riesgos: sistemas de alerta deficientes, lentitud en la toma de decisiones, falta de protección de infraestructuras y activos críticos o la ausencia de coordinación con administraciones y/o proveedores.

Tras la encuesta, el COIICV trabaja en un hub de innovación que promueva un espacio de colaboración público-privada donde empresas y administraciones puedan compartir soluciones concretas en este ámbito y, por el momento, los sectores que más interés han mostrado en este espacio de colaboración son aquellos más expuestos operativamente frente a los riesgos climáticos como la agricultura, la industria, la energía, las infraestructuras y el transporte. 

Neus Navarro

Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital

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