Catalunya afronta la mayor inversión eléctrica de su historia para acelerar industria y renovables

“Es un paso rotundo, un antes y un después”. Así de contundente se ha expresado este jueves la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, al valorar el resultado de la planificación de la red eléctrica prevista para Catalunya hasta 2030. El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, ha anunciado que la nueva propuesta del Gobierno español –que contempla una inversión de 17.000 millones de euros en todo el Estado– permitirá incorporar 3.800 MW de capacidad a la red de transporte catalana. 

Fuentes de la Generalitat admiten que se trata de una cifra inédita y de la mayor inversión en la red eléctrica de la historia de Catalunya. Sin embargo, desde el Ministerio de Transición Ecológica no han concretado qué cantidad de estos 17.000 millones de euros se destinaría a cada comunidad autónoma, ya que consideran que estas actuaciones tienen a menudo un impacto transversal y no se puede asignar a una única región.

Precisamente, el anuncio ha tenido lugar en uno de los puntos que se beneficiarán de esta “fina lluvia de electricidad” prometida por Paneque, que se extenderá por todo el territorio catalán. El nuevo campus del hospital Josep Trueta, ubicado entre Girona y Salt, es uno de los proyectos que podrá reforzar su suministro energético con estas inversiones. Otra gran infraestructura sanitaria, el nuevo hospital Clínic en la Diagonal, también se impulsará gracias a la ampliación de la red, con 30 MW de los 3.800 MW de nueva capacidad previstos.

La industria será una de las protagonistas de este despliegue, que permitirá maximizar el transporte y la distribución de electricidad en polígonos como el de Torreblanca-Quatre Pilans, a las afueras de Lleida. En este enclave se construirá una nueva subestación eléctrica. Por otro lado, Paneque ha destacado que las inversiones también apuntalarán el futuro proyecto de gigafactoría de inteligencia artificial (IA) en Móra d’Ebre, una “oportunidad estratégica para el país” que, según ha señalado, se desarrollará con “criterios ambientales”. De la misma manera, tendrán un impacto notable en la electrificación del Port de Barcelona, las plantas desalinizadoras de Cubelles y La Muga o la futura infraestructura de hidrógeno verde.

La industria será una de las protagonistas de este despliegue, que permitirá reforzar la distribución de electricidad en polígonos

La nueva propuesta del Ministerio de Transición Ecológica contempla construir nuevas subestaciones en Catalunya y mejorar buena parte de las existentes, hasta alcanzar un total de 96. Además, prevé desplegar 437 nuevos kilómetros de líneas eléctricas y repotenciar otros 640 kilómetros de tendidos para aumentar su capacidad. Quien se encargará de llevar a cabo estas inversiones será Redeia (Red Eléctrica), de la cual el Estado posee actualmente el 20% de las acciones a través de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales).

En el ámbito de las energías renovables, un sector en el que Catalunya acumula un retraso respecto a otras comunidades, se ampliará la capacidad de acceso a la red para nuevas instalaciones de generación y almacenamiento, con 3 GW y 1,5 GW, respectivamente. Esta inversión permitirá, por ejemplo, dar cabida a nuevas centrales hidroeléctricas reversibles, como el proyecto de La Baells, y habilitar nuevos puntos de conexión para energía eólica y fotovoltaica. ”Hemos pasado de una muy buena planificación a una excelente. Es un incremento histórico”, ha defendido Groizard.

Paula Solanas Alfaro

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro ‘El club de los unicornios’ (Península, 2023).

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