
Desde la crisis inmobiliaria del 2007, hay una serie de comunidades que no han podido volver a financiarse en los mercados y lo hacen directamente con el Estado a través del FLA. Aunque esos créditos no forman parte del modelo de financiación, Fedea ha estimado como impactan en el reparto del sistema justo ahora que el Gobierno negocia con ERC un cambio.
Según los datos publicados por Fedea, mientras en el modelo de financiación estricto Catalunya es la novena comunidad que más recursos por habitante recibe; si se tiene en cuenta esas “subvenciones” del FLA la comunidad salta al puesto sexto del ranking. Como se aprecia en el gráfico, la financiación a competencias homogéneas por habitante ajustado en Catalunya es un 1,9% superior a la media de las comunidades de régimen común mientras Madrid se queda en un -0,8%. Pero si se tiene en cuenta las “subvenciones a los intereses de la deuda autonómica”, la comunidad catalana pasa a estar un 5,3% por encima y la madrileña un 3,7% por debajo.
Baleares, Canarias y Extremadura son las que más han mejorado sus ingresos del modelo
Algunos economistas cuestionan que los ahorros que representa el FLA deban incluirse en los cálculos del modelo ya que no se tiene en cuenta las razones que llevan a esa estrategia de pedir dinero al Estado y no a los mercados. Una podría ser que es precisamente el deficiente modelo de financiación vigente el que obliga a algunas comunidades como la valenciana o la catalana a endeudarse en exceso para pagar los servicios. Y esa abultada deuda es lo que provocó en la crisis que hubieran de optar por el FLA para financiarse.
En el informe de ayer de Fedea se actualizan las series de financiación homogénea de las comunidades de régimen común, lo que evidencia como el modelo ha evolucionado de forma desigual durante las dos últimas décadas. Ese sistema ha beneficiado a comunidades insulares y de menor tamaño, mientras ha penalizado a regiones con fuerte crecimiento demográfico.
Los cálculos son solo del modelo de financiación y sin tener en cuenta el impacto del FLA o de otras medidas. Entre el 2002 y el 2023, las comunidades que más han mejorado sus ingresos relativos en la financiación por habitante ajustado son Baleares (+20,9), Canarias (+5,4) y Extremadura (+5,1). En Catalunya el alza fue del 2,4%. En el lado contrario se sitúan Andalucía (-4,8%), La Rioja (-4,1%) y Aragón (-4%). Madrid ganó un 0,1%.
En el trabajo se constata “la gran sensibilidad de la financiación autonómica al ciclo económico”. Y que “la mecánica del sistema, junto con los errores de previsión del Gobierno, retrasó durante dos años la caída de los ingresos autonómicos en términos de caja como resultado del inicio de la crisis de 2008, que sólo comienza a observarse en 2010”. En aquellos años el Gobierno entregó más dinero a las comunidades que lo que le correspondía atendiendo a unas previsiones optimistas de recaudación que no se cumplieron. “Esto permitió a los gobiernos regionales posponer el inicio de los necesarios ajustes más de lo que habría sido prudente”, añade el informe.
