China llevaba un año comprando petróleo a Venezuela sin usar el dólar como moneda de pago

El blitz de Estados Unidos en Venezuela ha impresionado a todo el mundo. Acción relámpago. Fulminante captura de Nicolás Maduro. Apertura de una transición guiada por Washington, con una sorpresa: la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, ahora al frente del gobierno de Caracas, podría ser la interlocutora. “Bienvenidos al 2026”, declaró ayer el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

Ojo al dato: China había comenzado a comprar petróleo de Venezuela eludiendo el pago en dólares, utilizando para ello el renminbi (divisa exterior china basada en el yuan) y criptomonedas referenciadas con el dólar. Los pagos se depositaban en cuenta abiertas en China para evitar controles occidentales. Esa práctica se inició en el 2024. El pasado año, China llegó a comprar el 84% del petróleo venezolano sometido a exportación, según fuentes conocedoras del sector. Venezuela se había convertido, por tanto, en un laboratorio financiero que amenazaba con debilitar el circuito de los petrodólares, surgido en 1973 después de la gran crisis energética que rompió las piernas de la industria occidental más vulnerable. (Los precios se multiplicaron por cuatro en pocos meses. La crisis de 1973 tuvo un fuerte impacto en España y se convirtió en un acelerador del final del franquismo). Petrodólares: ingente masa de dólares en manos de los países exportadores de petróleo. Irán y Rusia querían ir por la senda venezolana. Brasil y Arabia Saudita la estaban estudiando. Alarma en Washington desde hace meses. La perdida de fuerza del dólar como moneda de referencia en el mercado internacional de hidrocarburos podría traer consigo un encarecimiento del precio de la vida en Estados Unidos, con la consiguiente división del movimiento populista MAGA y una derrota de los republicanos en las elecciones de medio mandato, previstas para noviembre del 2026.

Aviso disciplinante a todo el mundo. La nueva doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos no es retórica. Hay un plan, tomar el control de todo el continente americano, y lo están ejecutando. Después puede venir Cuba. Los siguientes hitos, según la nueva doctrina de seguridad nacional, serán la neutralización política de la Unión Europea y el “equilibrio estratégico” con Rusia, para concentrar todo el foco en China. “Ningún otro país del planeta está cerca de poder llevar a cabo una acción como esta”, subrayó el exhultante secretario de Defensa Hegseth. Acción disciplinante a escala mundial.

El Gobierno apela al derecho internacional, el PP pone el foco en Rodríguez Zapatero

Caracas siempre resuena en Madrid. Retumba. La primera gran movilización contra el presidente Pedro Sánchez tuvo como mascarón de proa a Juan Guaidó, elevado por Estados Unidos a la categoría de presidente interino de Venezuela hace siete años, personaje del que nunca más se supo. Excitadas por el episodio caraqueño, las tres derechas españolas de aquel momento (Partido Popular, Ciudadanos y Vox) convocaron una gran manifestación unitaria en la plaza de Colón de Madrid para denunciar la “traición” de Sánchez con los independentistas catalanes. Sánchez aprovechó la “foto de Colón” para adelantar las elecciones generales y las ganó en abril del 2019. Quiso mejorar el resultado forzando una repetición en noviembre, se equivocó, se quedó donde estaba, Ciudadanos se hundió, el PP empezó a salir del atolladero, y el PSOE se vio obligado a pactar el gobierno de coalición con Podemos que no deseaba. La ambición rompe el saco.

La caída de Maduro acompañará a Sánchez en el semestre más difícil de su mandato, el que ahora empieza. PP y Vox colocaron ayer el foco sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, un hombre que conoce bien Caracas, mediador con el Gobierno de Venezuela desde el 2016, con buenas relaciones en China, también. Según el runrún del Madrid DF, Zapatero puede ser llamado a declarar en sede judicial sobre el rescate de la compañía área Plus Ultra durante la epidemia. “El expresidente tendrá que explicar si medió para el rescate de una compañía aérea, tendrá que explicar por qué se reunía dos veces al mes con el dictador Maduro y si es lobbista o no de empresas asiáticas”, comentó Alberto Núñez Feijóo hace unos días, antes del asalto militar norteamericano. La caída de Maduro elevará la presión sobre Zapatero, pero aún faltan por ver cuáles serán los siguientes movimientos en Washington y Caracas. Trump descartó ayer a María Corina Machado como pieza de recambio. “No puede ser la nueva líder, no tiene el respeto de su país”, dijo el presidente en una trepidante conferencia de prensa.  Trump habló del petróleo venezolano, el lenguaje que sus electores mejor entienden. Puro espectáculo: Corina, premio Nobel de la Paz, desechada en directo. Algunos quedaron boquiabiertos ayer por la tarde en el DF al escuchar eso. Cayetana Álvarez de Toledo, la exponente del PP más comprometida con la oposición venezolana, no ocultaba su desolación. “Esto que ha dicho el presidente Trump es falso, María Corina es la líder indiscutible del pueblo venezolano”, escribió en las redes sociales. Estamos ante un serial difícil de escrutar.

¿Quién abrió el pestillo para que los soldados de la Delta Force pudiesen acceder rápidamente a la habitación de los Maduro? ¿Alguna facción del poder venezolano ha colaborado secretamente con los norteamericanos para facilitar su audaz operación? El secuestro de Maduro evita a Estados Unidos una invasión terrestre muy difícil de llevar a cabo.  Habrá que seguir esa pista. Delcy Rodríguez se perfilaba anoche como interlocutora para una transición. Caracas-Madrid, pasión de gavilanes.

Vox se reivindica como interlocutor con el trumpismo; Abascal recibe en su casa a Giorgia Meloni

El Gobierno español apeló ayer a la legalidad internacional, en línea con la Comisión Europea, y se ofreció como mediador para una transición pacífica en Venezuela. Núñez Feijóo quiso poner el foco en Rodríguez Zapatero, sin ninguna mención al derecho internacional en su primera comunicación pública sobre lo ocurrido, texto en el que introdujo la palabra “prudencia”.  “La prudencia es compatible con la esperanza”, dijo respecto a los cambios que se avecinan en Venezuela. Vox dio por seguro que la “mafia sanchista” caerá arrastrada por Maduro. Santiago Abascal aprovechó la jornada para comer en su domicilio de Madrid con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Visita amical, fotos de familia,  con un mensaje bastante explícito al Partido Popular: Meloni está con Vox. Vox es el verdadero interlocutor con el bloque de poder norteameri­cano que acaba de pegar un puñetazo en el tablero internacional.

Empieza el semestre de la verdad con una trenza de tres agendas: los planes de Estados Unidos, elecciones en Aragón, Castilla y León y Andalucía, y trepidante calendario judicial. El semestre concluirá con la visita del papa León XIV a España, sobre el 10 de junio. Madrid, Barcelona y Santiago.

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