China marca un superávit comercial récord y expande sus ventas en Europa

Cuando se cierra un canal, el flujo del agua busca otras salidas. Podría ser un proverbio chino. O una variante del célebre Be water, my friend de Bruce Lee. En realidad es el retrato de la nueva política comercial de China. El gigante asiático cerró 2025 con un superávit comercial de 8,51 billones de yuanes (1,05 billones de euros), el mayor registrado hasta la fecha y un 20% superior al del ejercicio anterior, pese al impacto de los aranceles estadounidenses y a un entorno internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas, según datos oficiales publicados este miércoles por la Administración General de Aduanas.

La venta de productos baratos se contrae mientras crece un 20% la de chips o automóviles

El auge proteccionista no ha impedido a Pekín vender sus bienes al exterior: incluso su volumen aumentó. La explicación se puede resumir en una palabra: reconfiguración. Con la vista en nuevos mercados y buscando alternativas a EE.UU. por todo el mundo, el gigante asiático elevó las ventas al exterior un 3,2%, hasta 3,23 billones de euros, mientras que las importaciones quedaron estables en 2,21 billones.

La reaseguradora Coface alerta de que la sobreproducción china puede dar lugar a dumnping comercial

El comercio con EE.UU. se resintió con fuerza con la guerra arancelaria de Donald Trump. Las exportaciones al país se hundieron un 20% interanual, con unas ventas de unos 360.000 millones de euros.

Beneficiada en parte por un yuan débil, China compensó la caída del negocio con EE.UU. con más ventas a otros países y regiones, con la vista en el sudeste asiático (+13%), África (+26%) o Latinoamérica (+7%). También hacia la Unión Europea, a la que vende un 8,4% más, con 480.300 millones de euros. En el lado contrario, importó menos del Viejo Continente, un 0,4% por debajo del año anterior. “Con socios comerciales más diversificados y una mayor resiliencia, las bases del comercio chino se mantienen sólidas”, declaró Wang Jun, subdirector de la autoridad aduanera. Además, se gana calidad. Las ventas de productos de menor coste como juguetes, zapatos o ropa se contraen, mientras crecen más del 20% los envíos de semiconductores, coches o embarcaciones.

China ya alcanza el 11,3% de las importaciones españolas, el nivel más alto en diez años

Frente a una cierta atonía de la demanda interna, el renovado flujo de bienes chinos hacia Europa también supone un reto. Porque, siguiendo la metáfora agraria, campos que antes no estaban tan irrigados ahora pueden inundarse. “El verdadero peligro para la industria europea se encuentra en el ‘segundo shock chino’, caracterizado por un dumping masivo de la sobreproducción china”, tal y como indica la reaseguradora Coface, en su Informe de Perspectivas difundido este miércoles. “Esta ofensiva comercial china ejerce una fuerte presión deflacionaria: la brecha de precios entre productos chinos y europeos se ha ampliado 30 puntos desde la reapertura post-covid, llegando a más de 40 puntos si se consideran las fluctuaciones cambiarias. Esta sobrecapacidad china deprime los precios de producción, estrangulando la facturación y, en consecuencia, los márgenes de los fabricantes europeos. No es un fenómeno temporal, sino una tendencia significativa y probablemente duradera”, declara Jean-Christophe Caffet, economista jefe del grupo Coface.

Algunos sectores están especialmente afectados, como el de vehículos eléctricos, donde China ha dado un salto espectacular hacia la gama alta; el de bienes de equipo, como los relacionados con la producción de energía libre de carbono; o el de metales, cuyos dos principales mercados —construcción y automoción— están en desaceleración.

Global Risk Report del Foro de Davos

La polarización social, el mayor riesgo para España

Como cada año, ayer se dio a conocer el Global Risk Report, el informe elaborado por el Foro Económico de Davos, que llega a su edición número 21 y que recaba las opiniones de más de 1.300 líderes y expertos mundiales del mundo académico y empresarial, de los gobiernos, de las organizaciones internacionales y de la sociedad civil. En el apartado que se refiere a España, los resultados fueron los siguientes. El primer riesgo es la polarización de la sociedad; el segundo, la falta de mano de obra y de talento; el tercero es la insuficiencia de los servicios de protección social, como educación, infraestructuras y pensiones; el cuarto es la deuda (pública, empresarial y de los hogares) y el cuarto es la falta de oportunidades laborales y el desempleo. Las deficiencias de la protección social aparecen por primera vez entre los cinco principales riesgos para España. Es importante subrayar que hablamos de percepciones de una encuesta y no de datos estadísticos y además las respuestas proceden de personas influyentes que pertenecen a una élite y no de la población en general. Esto explicaría, por ejemplo, porqué no aparecen la vivienda o la desigualdad, que sí suelen indicarse en sondeos a escala nacional. A escala global, el informe destaca la aparición de la confrontación geoeconómica y los conflictos armados entre estados.

En lo que se refiere a las relaciones bilaterales entre China y España, las importaciones españolas de productos chinos están aumentando más rápido que en la media de la UE, a tasas de casi el 13%, según los últimos datos de la Secretaría de Estado de Comercio, correspondientes a octubre. La nueva ofensiva comercial china ya es apreciable, hasta el punto de que sus productos han alcanzado un peso del 11,3% sobre el conjunto de las importaciones españolas, el porcentaje más alto al menos en diez años.

“China está intentando redirigir su sobrecapacidad al resto del mundo”, indicaba este miércoeles la economista jefe de Singular Bank, Alicia Coronil, en un encuentro con la prensa. Tras el cierre del mercado estadounidense, Pekín “está usando herramientas fuera de las normas del comercio mundial”.

Los movimientos de China, a diferencia de los de Estados Unidos, son silenciosos, pero muestran que el país no se queda atrás en la nueva “desconfiguración del orden mundial”, dice Coronil. Ha amenazado con suspender exportaciones de tierras raras, ha impuesto también sus propios aranceles y extiende su influencia por todo el mundo. “Estados Unidos tiene su doctrina Monroe y China tiene la doctrina de todo bajo el paraguas”, añade.

Desde Singular Bank citan otros elementos para entender la nueva estrategia comercial china. El país se ralentiza, con una previsión de crecimiento del 4,8%, y muestra debilidad en la demanda interna tras varios años sin resolver su crisis inmobiliaria, lo que le obliga a comportarse con más agresividad en las exportaciones. Ya lo dijo Bruce Lee…

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