Cuba delega en una firma española la gestión de remesas digitales

El Banco Central de Cuba (BCC) otorgó una licencia de operación a Bagalso Internacional S.L., una sociedad española con sede en Lugo, al noreste del país, que, a partir de ahora, funcionará como un puente digital para inyectar divisas en un sistema bancario sediento de liquidez.

Esta decisión, plasmada en la Resolución 21/2026, representa un giro pragmático en la estrategia de La Habana, la capital de Cuba, para captar moneda extranjera, permitiendo que una entidad privada foránea gestione plataformas tecnológicas capaces de depositar fondos directamente en tarjetas prepago o entregar efectivo en ventanilla.

La resolución se limita a la canalización de fondos fíat, depósitos y entrega de efectivo. Las plataformas digitales mencionadas sirven como herramienta operativa para estas funciones, no como base para transacciones en criptoactivos.

Sin embargo, Cuba sí tiene un marco regulatorio separado para criptomonedas (Resolución 215 de 2021 y actualizaciones posteriores), que permite su uso regulado en ciertos pagos internacionales. Y como lo informó CriptoNoticias, recientemente el Banco Central autorizó a otras empresas para operaciones con bitcoin (BTC) y criptomonedas en pagos al exterior.

Vigilancia digital y reporte obligatorio

Todas estas medidas surgen en un país donde las sanciones de Estados Unidos bloquean los canales bancarios tradicionales. Ante ello, el gobierno cubano parece haber encontrado en la tecnología digital y en los aliados externos una vía de escape para aliviar su escasez crónica de dólares.

Bajo este nuevo esquema, la empresa española Bagalso pasa a ser parte de un engranaje bajo estricta vigilancia estatal. La normativa firmada por la ministra-presidenta del BCC, Juana Lilia Delgado Portal, obliga a la empresa a abrir sus libros y sistemas a la Dirección General de Investigación de Operaciones Financieras.

Esto garantiza al Estado una trazabilidad total, donde cada euro que viaje desde España o cualquier otro punto hasta un monedero digital en Cuba dejará una huella visible para el regulador.

Para el ciudadano común, la medida promete simplificar el proceso de recepción de ayuda familiar. Para los analistas, en cambio, la relevancia de esta resolución reside en el nivel de compromiso que el Estado cubano le exige a la firma gallega. Como lo advierte Kike: Cuba, incluso quiere monopolizar el mercado de las criptomonedas.

Bagalso deberá responder con todo su patrimonio, incluyendo sus activos fuera de la isla, ante cualquier incumplimiento y someterse exclusivamente a los tribunales cubanos, una cláusula de hierro que destaca la determinación del BCC por mantener el control absoluto del flujo monetario.

Ante este escenario de mayor fiscalización, bitcoin gana una relevancia renovada como una forma de dinero verdaderamente descentralizado. Mientras el Estado cubano perfecciona sus mecanismos de vigilancia sobre las remesas digitales, diversas comunidades en la isla promueven el uso de la moneda digital pionera precisamente como la vía alternativa para separar el dinero del control estatal.

Para estos usuarios, la neutralidad matemática de Bitcoin se presenta como el único refugio frente a un sistema que, bajo la promesa de facilitar los pagos, busca en realidad capturar la autonomía financiera de los ciudadanos.

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