Cuerpo y el ascensor social

La madre del recién nombrado nuevo vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, no se puede creer que su hijo haya alcanzado en tan poco tiempo tan alta distinción. No es para menos, ya que en tan solo seis años ha pasado de técnico comercial y economista del Estado a número dos del Gobierno sin haber ganado ni una sola elección. Esto ha sido posible gracias a la política y a estar en el momento justo y en el lugar adecuado. Su ascenso social se atribuye a Pedro Sánchez, quien lo considera uno de los principales economistas del país. Hasta ahora nadie le había reconocido tal categoría, ya que su experiencia académica es más bien limitada. Pero cuando el presidente lo dice por algo será, no en vano es licenciado en Historia del Pensamiento Económico.

Carlos Cuerpo ejemplifica la meritocracia como uno de los pocos ministros con sólida formación del Gobierno progresista. Ha ascendido por méritos propios hasta dirigir el Tesoro, influenciado por padres docentes que se trasladaron a Suiza y le inculcaron la importancia del estudio y de la cultura del esfuerzo para progresar. Valores que no están precisamente en boga. No es casual que la política se haya convertido en la mejor vía para que una persona mejore su estatus socioeconómico respecto a sus padres. Gracias a este ascensor social político personas sin formación, trayectoria laboral ni méritos sociales conocidos han accedido a cargos de alta responsabilidad y notoriedad. Un ejemplo es José Luis Ábalos, quien pasó de maestro de primaria en excedencia a ministro de Transportes y tesorero del PSOE.

Orígenes

Carlos Cuerpo ha sido influenciado por padres docentes que se trasladaron a Suiza y le inculcaron la importancia del estudio y de la cultura del esfuerzo para progresar

Como me comentó Carlos Solchaga, el gran ministro de Economía e Industria en los gobiernos de Felipe González, este es el verdadero origen de la corrupción en España. Que personas sin preparación alguna ocupen cargos donde se manejan grandes presupuestos y tienen bajo su mando a un gran número de personas. Y esto sirve tanto para los gobiernos de izquierda como de derechas. El ascensor social apenas funciona en nuestro país, excepto para los políticos. El 28% está en la clase baja (menos de 1.400 euros al mes) y según la OCDE se necesitan cuatro generaciones para alcanzar ingresos medios. La clase media (menos de 3.200 euros) se enfrenta a precariedad laboral, educación limitada, pocas oportunidades y altos precios de vivienda que dificultan ahorrar.

Carlos Cuerpo dispone de aproximadamente un año y medio para ser vicepresidente y promover el ascensor social, una tarea compleja. Solo con abordar las tareas que le han dejado pendientes ya sería un salto de gigante: la presentación de los presupuestos, la reducción de la deuda pública, el incremento de la renta per cápita y, además, hacer frente a los efectos de la guerra. Aunque España registra un crecimiento superior al de otros países importantes de la Unión Europea, su renta per cápita permanece baja: en el 2025 fue de 34.210 euros, lo que representa el 89% del promedio europeo, situándose 11 puntos por debajo de la media. El país crece, pero la desigualdad social y la pobreza aumentan, en ocasiones a mayor ritmo.

Chema Moya / EFE

A diferencia de su predecesora, ha llegado a la vicepresidencia por méritos propios y no por pertenecer al partido. Es un técnico a quien se le entiende cuando habla de economía. Utiliza un todo moderado, poco beligerante y nada mitinero. Es independiente, abierto y dialogante. La antítesis de María Jesús Montero, que nunca tendió la mano al PP para alcanzar acuerdos. Ahora parece que todo va a ser distinto, aunque todo dependerá de lo que diga y haga Pedro Sánchez, que es “el puto amo” en palabras de Óscar Puente.

También te puede interesar