
Después de la terrible dana que azotó a la provincia de València, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, se convirtió para el PP en el principal responsable de lo sucedido por una supuesta falta de avisos y mantenimiento de los cauces. En el cruce de acusaciones que sucedió a la dana, Polo fue la diana a la que apuntó el PP en su argumentario para repartir las responsabilidades de la tragedia. Por ello, resulta llamativo (y constructivo) que el encuentro de ayer entre la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), presidida por la alcaldesa popular de Xirivella, Paqui Bartual, y la cúpula de la CHJ, con Polo a la cabeza, acabara con el compromiso de ambas instituciones de colaborar para reforzar la prevención y los canales de información ante posibles episodios meteorológicos adversos.
Un encuentro celebrado a las puertas de una época donde las lluvias torrenciales amenazan con volver a ser protagonistas tras un verano terriblemente cálido y con un mar Mediterráneo a una temperatura inusual. La cita había sido solicitada por la presidenta de la FVMP en representación de los alcaldes y alcaldesas de la Comunitat Valenciana, que en las últimas semanas habían trasladado a la entidad municipalista su inquietud por el estado de los cauces, ríos y barrancos, especialmente en aquellos municipios que resultaron afectados por la dana. Paralelamente, hace unos días, alcaldes y portavoces del PP de l’Horta Nord firmaron un documento para exigir a la Confederación la limpieza y mantenimiento del barranco del Carraixet a su paso por la comarca.
La petición de la reunión fue aceptada y, pese a que se podía temer una nueva confrontación, acabó destilando cierta normalidad institucional tras meses de mucha tensión. Aunque la presidente de la FVMP trasladó la preocupación de los alcaldes y alcaldesas por el estado de ríos y barrancos, acabó ofreciendo la plena colaboración de la Federación a la CHJ para que los municipios de la Comunitat Valenciana estén lo más seguros posible ante cualquier inclemencia meteorológica.
La nota de prensa de la Confederación también reconocía que ambos organismos se comprometieron “a buscar fórmulas de colaboración que permitan mejorar la información sobre inundaciones de la que disponen los ayuntamientos, así como a trabajar de forma conjunta para impulsar jornadas divulgativas y formativas, tanto para personal técnico municipal como para la propia ciudadanía”.
Los alcaldes expresan su temor y la CHJ explica que la vegetación en los cauces “no constituye por sí sola un problema hidráulico”
Además, la CHJ mostró su comprensión por la inquietud de los ayuntamientos por las consecuencias que puede tener la presencia de vegetación durante episodios de lluvias intensas. Sin embargo, reiteró que “su presencia no constituye por sí sola un problema hidráulico”. Tras esta aclaración, la FVMP se puso a disposición de la Confederación para que sean sus técnicos quienes puedan lanzar este mensaje y explicar a alcaldes y técnicos de las poblaciones valencianas que las cañas, la maleza y la vegetación no suponen un riesgo ante una crecida de barrancos o cauces de los ríos.
Fuentes de la FVMP explican a La Vanguardia que, “la gente no entiende que los políticos se tiremos los trastos a la cabeza y no resuelvan los problemas de seguridad que puedan venir ante una inundación”. Habrá que ver si esta voluntad de entendimiento entre las dos partes se mantiene las próximas semanas y sobre todo cuando haya temporales.

