

Tres manifestantes de la concentración convocada por Indignados por España en Cibeles fueron detenidos ayer sábado en la calle Montera cuando intentaban llegar a la acampada de la Puerta del Sol, según confirmó la Delegación del Gobierno en Madrid.
La Policía disparó pelotas de goma contra grupos de ultraderecha que intentaban alcanzar Sol a la altura de la carrera San Jerónimo y la plaza de Canalejas, tras haberse concentrado esta tarde en la calle Alcalá, a la altura del Banco de España.
Unos 400 manifestantes, según la Delegación del Gobierno en Madrid, se concentraron en la madrileña calle de Alcalá, frente al Banco de España, contra la acampada de la Puerta del Sol y por una vivienda “social y nacional”, como indicó la propia organización. La protesta ha contado con el respaldo de grupos de ultraderecha como Núcleo Nacional y Democracia Nacional.
Durante la concentración, los manifestantes entonaron proclamas contra el Gobierno central, contra la acampada en Sol, por la vivienda “social y nacional”, las “deportaciones masivas” y la “defensa de la soberanía nacional” tras la “invasión de Ceuta”, como expresó la organización.
La intención inicial de los convocantes era llegar a Sol y concentrarse en la calle Alcalá, 21, en las inmediaciones de la plaza. Finalmente, cambiaron la ubicación al Banco de España, como informaron los diferentes grupos a través de redes sociales.
En paralelo, otros cientos de personas se concentraron en la Puerta del Sol al grito de “aquí están los antifascistas” para “defender la acampada”, como expresaron en sus redes sociales algunos de los grupos organizadores, como Madrid Antifascista.
Ambas concentraciones se produjeron el mismo día en que se han celebrado manifestaciones por la crisis de la vivienda en unas 50 localidades de España, convocadas en Madrid por el Sindicato de Inquilinas con el apoyo de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT).
En la capital, cuatro columnas de manifestantes confluyeron en Cibeles. La Delegación del Gobierno cifró la asistencia en unas 70.000 personas, mientras que el Sindicato de Inquilinas las elevó a 500.000.
