No tratan sólo de encontrar negocios. Tampoco tienen el radar puesto exclusivamente en las personas. Los inversores que acuden a 4YFN buscan algo más. “Invertimos en personas con buenos negocios”. Son las contundentes palabras que Laurent Arens, Director de Inversión de BStartup de Banco Sabadell, reveló a Pau Garcia-Milà tras preguntarle: ¿Qué busca realmente un inversor a la hora de seleccionar una startup? Después de un exhaustivo recorrido por la mayor feria del emprendimiento en España, el divulgador y co-CEO de Founderz encontró al fin la respuesta que andaba buscando.
Esa frase siguió resonando casi como un mantra entre el murmullo constante del 4YFN, donde abundan las reuniones, las conferencias y los pitches. Porque detrás de cada demo impecable y de cada gráfico ascendente, no hay solo tecnología y mercado: hay nervios antes de empezar a hablar, hay equipos que han ensayado hasta la madrugada, hay fundadores que sostienen su proyecto con emoción en la mirada y ambición en el horizonte.

En su tercer día de salón, Pau Garcia-Milà se fijó como objetivo saberlo todo sobre los criterios de un inversor a la hora de apostar por determinadas startups. Y por ello tomó buena nota de lo que más valora en un emprendedor Laurent Arens: “Que tenga pasión por lo que está construyendo, porque emprender va de resiliencia y, si no tienes pasión, probablemente no tengas resiliencia”.
Pasión, sin duda, pero también confianza. Para el director de inversiones de BStartup —entidad que invierte en empresas en fases muy incipientes, con tickets de entre 100.000 y 200.000 euros — una red flag aparece en cuanto un fundador o su equipo no transmiten credibilidad. “El equipo tiene que enamorarnos a nivel técnico y demostrarnos que aquello que presentan como producto o inversión puede convertirse en una gran empresa en cuatro o cinco años”, explica.
Porque emprender va de resiliencia y, si no tienes pasión, probablemente no tengas resiliencia”
Además, Laurent Arens subrayó que, en la era de la IA, “como todo avanza tan rápido, las ventajas competitivas que puedas tener respecto a grandes players cobra cada vez más importancia”. No cabe duda de que la convicción y la capacidad de adaptación son requisitos muy apreciados entre los inversores, que huyen de los fuegos artificiales y los Excels impecables que, a menudo, camuflan un proyecto sin alma.
Capacidad para escalar y atraer talento, requisitos básicos
Mercado, equipo, validación y tracción comercial. Estos son los principales puntos que analiza Marta Campillo, Principal de Abac Nest Ventures, antes de tomar la decisión de invertir o no en una startup. Su compañía invierte principalmente en proyectos de B2B software, con algún componente de IA, en fases iniciales, con tickets de entre 200.000 y 500.000 euros.

Esta inversora es toda una veterana de 4YFN, por lo que, una edición más, ha preparado al detalle su agenda de reuniones, repleta todos los días de la feria. Eso sí, dejando algunos huecos para improvisar un café con algún emprendedor en su radar o descubrir un diamante en bruto en un pitch.
“Nos fijamos mucho en founders que tengan experiencia en el sector donde están emprendiendo, que entiendan bien y resuelvan un problema existente en el mercado, incorporen o no IA, y que el cliente esté dispuesto a pagar por esa solución”, explica la inversora a Pau Garcia-Milà. Y es que la realidad es que no todo pasa por la IA, sino que hay factores igualmente prioritarios, como que las startups seleccionadas “operen en mercados grandes con capacidad para escalar y pivotar si es necesario, que sepan cómo han de hacer el go to market y atraer talento”, añade Marta Campillo.
Nos fijamos mucho en founders que tengan experiencia en el sector donde están emprendiendo, que entiendan bien y resuelvan un problema existente en el mercado”
Una startup de tecnología sanitaria, ganadora de los 4YFN26 Awards
Pau Garcia-Milà tampoco quiso perderse uno de los eventos culminantes del día, que tuvo lugar en un Banco Sabadell Stage repleto de asistentes: la 4YFN Awards Finale, en la que cinco startups seleccionadas por un panel de expertos, competían por el reconocimiento a la propuesta y por un premio en metálico de 20.000 euros.
Música a todo volumen, una oleada de aplausos y muchos nervios en el ambiente. Tras la presentación de cada finalista y las deliberaciones del jurado, llegó por fin el momento más esperado: el anuncio de la startup ganadora. La afortunada fue Biorce, una empresa española de tecnología sanitaria que automatiza las operaciones de los ensayos clínicos con agentes de IA, logrando así agilizar la planificación y la ejecución para los equipos de investigación.

El jurado del 4YFN confió en ella igual que lo hicieron en su momento quienes apostaron por el proyecto en sus primeras rondas. Y en medio de toda esa energía eléctrica de la gran final, los inversores siguieron afinando el oído buscando convicción, capacidad de ejecución y adaptación. Lo cierto es que en un entorno donde las ideas se multiplican, lo que realmente marca la diferencia es quién está dispuesto —y preparado— para convertirlas en empresa.
