La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha presentado como la candidata del cambio para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una posición que le permite marcar diferencias con el actual director general y también candidato a la reelección, el togolés Gilbert F. Hounbgo. “La opción del continuismo no es posible”, ha afirmado esta mañana en un acto público interactivo en que han participado tanto ella como los dos otros aspirantes, el citado togolés y el peruano Javier González-Olaechea.
La tesis de partida de Díaz es que la OIT vive hoy una situación de máxima gravedad, y que está en peligro y arrinconada en una esquina del sistema internacional; y que, por tanto, hay que actuar. Un riesgo que viene también por la crisis financiera, que la candidata considera que no ha sido bien abordada hasta el momento. Se ha presentado como una directora general ejecutiva, que baje al terreno y sobre todo mejorando el sistema de financiación, un punto en el que ha estado muy crítica con el actual director general.
“Hay que arreglar el problema financiero, la gestión financiera que se ha hecho de esta crisis no ha sido correcta”, ha apuntado. Aquí ha reclamado diversificar las fuentes de financiación, buscar nuevos ingresos; por ejemplo, ha citado que los bancos regionales de inversión podrían aportar unos 40 o 45 millones, como están haciendo con otras organizaciones multilaterales, como la OMS y la FAO.
En este sentido, ha insistido en que la retirada de los fondos que aportaba un país, en referencia a Estados Unidos, no justifica la crisis que vive la organización, remarcando que otros organismos multilaterales han sabido reaccionar mejor a este mismo tipo de recortes.
Otro elemento que ha señalado que hay que mejorar es la productividad, que está cayendo en el mundo, una recuperación de productividad que puede conseguirse con la IA, una inteligencia artificial que tenga supervisión y control humano.
Después del acto de hoy, los candidatos deberán comparecer en audiencias privadas ante el consejo de administración de la OIT el 9 de noviembre y, finalmente, este organismo elegirá al nuevo director general en votación secreta el 16 de noviembre. En cualquier caso, la toma de posesión no es inmediata, sino que está prevista para el año siguiente, octubre del 2027.
