EE.UU. nombra como embajador en Sudáfrica a un defensor del apartheid en los años 80

Un trumpista radical para Sudáfrica. El ultraconservador de 69 años, Leo Brent Bozell III, quien en el pasado ninguneó a Nelson Mandela y criticó la lucha contra el régimen racista del apartheid del Congreso Nacional Africano (CNA), llegó esta semana a Pretoria para ejercer como nuevo embajador de Estados Unidos en Sudáfrica. 

En el país africano se ha recibido como una provocación la elección de Bozell quien, en la década de los 80, formó parte de una coalición de una treintena de grupos conservadores de EE.UU. contrarios a las negociaciones del gobierno del apartheid con el CNA, liderado por Mandela, y a la que consideraba una “organización terrorista”. En 2013, apenas cinco días después de la muerte de Madiba, Bozell criticó en Twitter la “idealización” en los medios del primer presidente negro sudafricano.

Contra el partido de Mandela

En los años 80, Bozell calificaba de “organización terrorista” al Congreso Nacional Africano, actualmente en el poder

El nombramiento del nuevo embajador se produce en un contexto de máxima tensión entre Washington y Pretoria, por las críticas sin base a un supuesto genocidio de granjeros blancos en el país y una pretendida discriminación del gobierno de Cyril Ramaphosa a toda la comunidad blanca. 

En una reunión en el despacho oval de la Casa Blanca el pasado mes de mayo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, mostró al líder sudafricano imágenes de ataques a blancos en Sudáfrica, aunque algunas de las fotografías eran de hechos ocurridos en Congo

Crisis diplomática

Las relaciones están muy deterioradas después de que Trump acusara a Sudáfrica de marginar a la comunidad blanca y permitir el genocidio blanco.

Además, Sudáfrica no tiene embajador en suelo estadounidense desde que la administración Trump expulsara al último el año pasado y personas en su momento influyentes del círculo cercano al líder republicano, como los multimillonarios sudafricanos Elon Musk, propietario de Tesla y X, y Peter Thiel, cofundador de PayPal, criticaron duramente la supuesta marginación de la comunidad blanca sudafricana y denunciaron que políticos canten canciones como “Matad al granjero blanco” o defendieron que en el cono sur africano se está produciendo “un genocidio blanco”. Esta teoría, defendida por los grupos más radicales de la extrema derecha sudafricanos, no se sustenta en las cifras. Pese a que se trata de un problema real (50 granjeros asesinados cada año, según fuentes oficiales), se engloba dentro de uno de los peores marcos de violencia del mundo: en Sudáfrica se producen unos 70 asesinatos cada día (la mayoría de víctimas son negras de clase baja) y se denuncian más de 88 violaciones diarias.

Un radical en Pretoria

La elección del ultraconservador Bozell se ha recibido como una provocación en Sudáfrica

Bozell, hijo de un ultracatólico antiabortista y padre de uno de los asaltantes al Capitolio del 6 de enero de 2021, no había tenido nunca relación con África ni residido en el continente y, a pesar de que en el pasado tildó a Trump de “el mayor charlatán de todos”, se comprometió en la jura de su cargo a seguir las directrices radicales del presidente estadounidense como la de ayudar a miles de agricultores blancos sudafricanos, que Washington considera “perseguidos”, a encontrar refugio en EE.UU. 

Bozell también prometió trabajar para evitar el acercamiento de Pretoria a Pekín o Moscú e “insistir en que Sudáfrica ponga fin a los procedimientos contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia”, en referencia a la demanda presentada por Pretoria en diciembre de 2023, que acusa a Israel de cometer un genocidio en Gaza.

En Sudáfrica, el nombramiento de Bozell desató la ira. En un artículo titulado Rendición diplomática: Cómo la aceptación de Bozell por parte de Sudáfrica traiciona sus principios, el analista sudafricano Shabodien Roomanay subrayó que la aceptación de Bozell por parte del ejecutivo de Ramaphosa “representa una profunda capitulación diplomática y moral que valida el poder estadounidense sobre la soberanía sudafricana” y el Economic Freedom Fighters, partido comunista sudafricano, la calificó de “acto de agresión calculado”.

La portavoz del CNA, Mahlengi Bhengu, se mostró más diplomática y recordó a Le Monde el “derecho de cada uno a no estar de acuerdo con el ANC”, aunque aseguró que su partido no dará un paso atrás. “Nuestra soberanía nacional no es negociable y nos opondremos a cualquier intento que pueda comprometerla”.

Xavier Aldekoa

Licenciado en Periodismo y eterno estudiante de Ciencias Políticas. Amante de las maletas improvisadas y de abrir bien los ojos al viajar, tengo predilección por África y sus gentes

Javier Dale Becedoniz

Javier Dale Becedóniz (Santander, 1975) es periodista. Tras ser coordinador de contenidos del fin de semana en La Vanguardia (edición digital), fue Jefe de Redacción en Newtral.es y portadista en ABC

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