El aumento de las pensiones y del SMI elevan la renta familiar 5.000 euros en siete años

Los hogares españoles registraron una disminución significativa de sus niveles de desigualdad y pobreza en los últimos años gracias a una mejora de su renta de casi 5.000 euros de media. Esto no evita que siga existiendo un profundo problema económico para unos 10 millones de personas. Esta es la principal conclusión de un completo informe publicado ayer por el Instituto de Estudios Fiscales, think tank dependiente del Ministerio de Hacienda, en el que se analiza la situación económica de las familias a través de la información disponible por los distintos modelos fiscales de la Agencia Tributaria. La mejora de algunas prestaciones, como las pensiones, y otras nuevas aprobadas, como el ingreso mínimo vital, además del aumento del salario mínimo, han sido fundamentales para mejorar los ingresos, especialmente de las familias más modestas.

El estudio, realizado por María Joaquina Barroso y Miguel Gómez-Antonio, escudriña la evolución de la distribución de la renta y la pobreza en las familias españolas durante el período 2017-2023. A finales de ese último año en España había 18 millones de hogares y 45 millones de individuos. De ellos, casi 4 millones de familias y 10 millones de personas vivían por debajo del umbral de pobreza. La situación más alarmante se focaliza en 2 millones de hogares y 5 millones de ciudadanos en ese momento en situación de pobreza extrema.

El informe identifica una mejora de los ingresos desde el 2017 en todos los deciles de renta, pero destaca que la evolución ha sido más pronunciada en las familias situadas en los niveles más bajos de renta. Las personas del primer decil, es decir, los peor pagados, han visto como su renta disponible equivalente (que es la medida que permite disponer de una imagen más precisa del bienestar de los hogares y que se corresponde con los ingresos brutos menos los impuestos directos y las cotizaciones ajustados al tamaño y composición de la familia) ha crecido hasta un 50% de media. Así, las familias más pobres han pasado de ingresar 1.536 euros al mes en el 2017 a tener una renta de 2.316 euros en el 2023 de media. En el segundo decil, la mejora ha sido de más del 20%, pasando de percibir 6.360 euros a 7.726 euros en el mismo periodo. No obstante, son niveles aún muy bajos de ingresos.

La renta disponible media crece desde 17.640 a 22.413 euros, pero la inflación merma la mejora

Los motivos que han permitido la mejora de los índices de desigualdad son, principalmente, la revalorización de las pensiones conforme al IPC, el incremento del SMI y la introducción del ingreso mínimo vital, señala el informe. Los autores concluyen que estas políticas han contribuido a aumentar las rentas de las familias en 4.924 euros de media. Y añaden: “De no haberse aplicado dichas medidas, las tasas de pobreza y pobreza extrema habrían aumentado en 3,8 y 3,56 puntos porcentuales, respectivamente”. Las prestaciones sociales llegan a tres de cada cuatro hogares españoles y la renta media de aquellos que dejarían de percibirlas, si se eliminan, se reduciría en 16.482 euros.

La mejora de las familias con ingresos más bajos ha permitido, además, una mejora de la distribución de la renta en España. El mejor indicador es el que analiza la desigualdad entre el 10% más rico y el 90% más pobre. Ese índice ha disminuido en los siete años analizados en once puntos. Según los autores del informe, se trata de “un descenso de gran magnitud y sostenido en el tiempo, con la única excepción de 2020, año en el que el ritmo de disminución fue sensiblemente menor”. El dato refleja una contención efectiva de las desigualdades más severas.

El análisis ofrece otra conclusión. En los tramos medios de renta, la evolución de los ingresos ha sido menor. Así, por ejemplo, las familias situadas en el decil 5 apenas han mejoraron un 10% su renta disponible equivalente. La justificación podría estar en la no deflactación del IRPF para adaptar el impuesto a la inflación. De hecho, el estudio especifica que la renta disponible adaptada media creció de 17.640,19 euros en el 2017 a 22.413,08 euros en el 2023, por lo que el incremento nominal fue del 27%. Sin embargo, la inflación absorbió casi toda la mejora y sólo permitió un avance del 7,9%.

Pese a los avances, dos millones de hogares y cinco millones de personas se encuentran en una situación límite

Mejoran, con prudencia, los índices de pobreza, incluido el de Gini, pero aún existen problemas estructurales en familias donde el sustentador principal no es un hombre, en las encabezadas por mujeres, en jóvenes, en hogares unipersonales, monoparentales y en familias con muchos hijos. Los autores concluyen que, pese a los avances, persisten elevados niveles de pobreza en el país, lo que hace necesario reforzar los mecanismos de protección social.

Difícil mejora del nivel de vida

El estudio del Instituto de Estudios Fiscales indica una estructura de distribución de la renta marcadamente estable. Es decir, resulta complicado mejorar el nivel de ingresos de los hogares, aunque sí se observa un cambio a mejor en los deciles más bajos. De esta forma, la mayoría de las familias tienden a permanecer en el mismo decil de un año a otro, sin cambios relevantes. Sin embargo, desde la pandemia sí se observa una tendencia sistemática de movilidad ascendente desde el primer al segundo decil. Es decir, los hogares más pobres que van pasando a un segundo nivel son cada vez más. En contraste, el movimiento inverso del segundo al primer decil es menor y relativamente estable.

Fernando Hernández Valls

Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro ‘El año que vivimos sin Gobierno’ (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.

También te puede interesar