

La CDU y el PP, que sustentan la UE, con el apoyo del PSOE, deberían de tomar nota. Hoy, Weber tiene a su partido al borde del colapso, y las derechas autoritarias no van a pactar nada con ellos. Quieren el cetro, no el acuerdo. En España, el Consorcio PP-Vox solo tiene ojos para la cabeza de Sánchez, mientras el reemplazo en las derechas viene lanzado desde el 2008. El PP ya salvó una bala con Cs en abril del 2019. Pero la demografía, que sostiene a Feijóo como antes a Rajoy, no dura para siempre. Los nacidos en el 2008 ya podrán votar en las próximas generales.
