El clúster valenciano de semiconductores perfila su proyecto de campus internacional

El campus internacional de semiconductores que impulsa el Valencia Silicon Cluster (VaSiC) perfila estas semanas su proyecto definitivo con no pocas diferencias con respecto a la idea inicial. A la espera de conocer los detalles, la presidenta de VaSiC, Mayte Bacete, asegura que el presupuesto de 50 millones de euros que inicialmente se propuso el clúster para activar el proyecto aumenta “considerablemente” debido a la concreción de necesidades. 

Bacete, que participó ayer en el encuentro organizado en Femeval sobre los “avances significativos” y las propuestas de futuro del Campus Internacional de Semiconductores de Valencia (CIS), concretó que la cifra, aún por desvelar, contempla las inversiones de infraestructura y se adecúa al aterrizaje de la propuesta. “Cuando empiezas a entrar en detalles y hay equipamientos importantes, supone llegar a un cifra bastante mayor”, reseñó. 

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La concejala de Turismo, Innovación, Tecnología, Agenda Digital y Captación de Inversiones, Paula Llobet, y la presidenta del Valencia Silicon Cluster, Mayte Bacete

La cifra de los 50 millones la había dado la misma Bacete hace ahora año y medio en el primer fórum organizado por el sector, un encuentro al que asistió el president Carlos Mazón, así como también la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, por el alcance de una propuesta que sus impulsores resaltan se construye “a largo plazo”. Ya entonces el sector explicaba la importancia de los Perte Chip para la viabilidad económica del proyecto, una idea que defendió ayer Bacete al explicar cómo el clúster trata de influir en el mismo a través del EU Chips Act 2.0. “No es una industria que se desarolle en dos años, requiere muchos años de inversión y es a largo plazo, pero se van los trenes”, reflexionó ayer Bacete, quien puso en valor el trabajo de Carlos G. Triviño, consejero delegado de Gobernanza Industrial y secretario de Valencia Silicon Cluster, en la elaboración de un memorandum español para la reforma de la European Chips Act. 

No es una industria que se desarolle en dos años, requiere muchos años de inversión, pero se van los trenes”

Mayte Bacete, presidenta de Valencia Silicon Cluster

El centro, que tendrá ubicación física en València o su área metropolitana (Burjassot o Paterna, por situarse junto a los parques científico y tecnológico), será también un punto de encuentro entre centros tecnológicos, universidades y empresas. Así lo explicaron ayer Bacete o Empar Martínez, secretaria general de Femeval, quien se mostró ayer ”muy optimista” porque, dijo, el campus es fruto “de un encuentro que se ha ido produciendo con la industria y donde hay altísimas capacidades. El campus no es para que estén solo las universidades, es una caja que comprende muchas posibles herramientas”, describió Martínez. 

En el encuentro participó también Arturo Castelló, subdirector de València Innovation Capital, quien convino que hay “un germen real, claro y tenemos bastantes probabilidades”. Castelló hizo referencia a la apuesta reciente de la alcaldesa, María José Catalá, por crear la primera aceleradora de talento en semiconductores, una iniciativa pionera, en colaboración con Valencia Silicon Cluster, que tiene como meta preparar a la próxima generación de profesionales que liderarán el futuro de esta industria. Y es que el emprendimiento es una de las cuatro patas del proyecto de campus internacional, junto con la formación, la transferencia tecnológica a la industria y los servicios a otras empresas.

“Las cátedras se han mostrado eficientes, pero es necesaria una continuidad”, defiende el vicerrector de Innovación y Transferencia de la UPV

Catalá habló de un proyecto anual, continuista incluso, para “atraer, formar y retener el mejor talento en un sector clave para la economía del futuro”. A esa implicación apelaban ayer los ponentes, entre los que estaban las universidades públicas. Tanto la Universitat de València (UV) como la Politècnica de València (UPV) cuentan con cátedras universitarias especializadas en semiconductores, espacios donde crece el talento universitario. “Las cátedras se han mostrado eficientes, pero es necesaria una continuidad, si no habremos disparado al aire pero no habremos conseguido inercia”, dijo Salvador Coll, vicerrector de Innovación y Transferencia de la UPV. Rosa Donat, vicerrectora de Innovación y Transferencia de la UV, por su parte, abogó por tener “la suficiente capacidad” para ir generando estructuras que permitan esas nuevas investigaciones. 

Por el momento, y según cifras del sector, el clúster valenciano de semiconductores ha recibido unos 70 millones de euros de las diferentes adjudicaciones del Perte y otros fondos europeos: 15 millones de euros de las cátedras Chip, los 16,5 millones de la línea de fotónica integrada de la UPV antes mencionada y el 10% aproximadamente de los 400 millones de euros de la Pix Europe Pilot Line, lo que supone otros 40 millones.

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