El coche chino refuerza su dominio comercial en Europa con el híbrido enchufable disparado

China fue el claro dominador en la importación de turismos eléctricos e híbridos en la Unión Europea el último año, con un salto notable en los híbridos enchufables, donde dobló su cuota, y un dominio incontestable en los eléctricos, manteniendo casi la mitad del pastel importador.

Así lo reflejan los datos para el 2025 actualizados este martes por Eurostat, pocos después de que Bruselas anunciase un límite a la importación de híbridos fabricados en China. Hay que tener en cuenta que los datos del 2025 pintan una clara imagen de dominio, pero ya se quedan cortos si se compara con lo que se ve hoy. Así, si China importó unos 300.000 híbridos a Europa en el 2025, según datos de Pekín, los expertos apuntan que para el 2026 superaría los 700.000. Es el doble del límite de 350.000 unidades anuales que acaba de fijar Bruselas. La barrera puede empujar a las marcas chinas a acelerar su implantación y fabricación en territorio europeo.

Sea como sea, el año pasado el repunte fue notable en los híbridos enchufables, donde China pasa a ser el mayor importador al saltar a una cuota de mercado cercana al 28%, algo más del doble que en el 2024. Por valor, los híbridos enchufables chinos movieron 3.600 millones de euros, el triple que el año previo. Japón y el Reino Unido quedan detrás, con cerca del 17% de cuota cada una.

El peso en los eléctricos cae con la entrada en vigor de los aranceles

En el caso de los eléctricos, China sigue siendo el origen principal de los turismos importados, con el 43% del pastel, si bien supone una reducción desde el 55% del año anterior. Parte de la caída se explica por la entrada en vigor de los aranceles a los eléctricos chinos, con el 2025 como el primer año con el esquema desplegado. Así, en total, sus eléctricos movieron unos 6.350 millones de euros, un 30% menos que el año previo. Lejos queda Corea del Sur, segundo por importancia, con el 28% y 4.100 millones de negocio.

En los híbridos convencionales, China no tiene un papel tan potente: Japón domina con el 27% de las importaciones, por el 19% de Reino Unido o el 18% de Turquía. El gigante asiático supone un 10,6% del total, si bien crece desde el entorno del 6% del año anterior, según el detalle de Eurostat. El último ejercicio movió 1.823 millones en este segmento, un 60% más que el año pasado.

Contando todas las motorizaciones -eléctricos, híbridos enchufables e híbridos convencionales- China importó coches valorados en 11.764 millones de euros (+6%) a la UE y el 26% del total, medio punto por encima del año pasado.

Bruselas pone coto a las importaciones

Las cifras llegan en un momento clave para el reequilibrio del comercio internacional. Las autoridades comunitarias llegaron la semana pasada a un acuerdo con China para limitar la importación de híbridos desde el gigante asiático. En concreto, a partir de diciembre se permitirán 350.000 unidades anuales, cifra que irá creciendo un 6% en los próximos cuatro ejercicios. La cifra es superior a los algo más de 300.000 vehículos importados por China en el 2025, según datos facilitados por Pekín, pero reduce a la mitad las cifras previstas para el 2026.

La intención de Bruselas es taponar la brecha que encontraron las marcas chinas para inundar el mercado europeo tras la imposición de aranceles a los eléctricos en el 2024. En un momento de desplome del mercado chino, se han lanzado a conquistar el planeta con sus coches para mantener los ingresos. Para Europa, la tendencia había contribuido a inflar el déficit comercial con el socio asiático. 

Más implantación en Europa

Según Kevin Thozet, de Carmignac, el límite “solo aborda una parte del problema”, ya que los eléctricos y coches de combustión con origen chino siguen teniendo un peso importante, “lo que deja un amplio margen para una mayor expansión”. Por otro lado, se fomentará la implantación local. “Si exportar a Europa se vuelve más difícil, la respuesta lógica es producir directamente en el continente. Ya hay cerca de una docena de plantas y proyectos de propiedad o capital chino en funcionamiento o en fase de planificación en toda Europa”, plantea. En todo caso, ni el coste laboral ni la productividad de las plantas europeas se acercan a las chinas. “Las barreras comerciales pueden ralentizar las importaciones chinas, pero resultan mucho menos eficaces frente a los automóviles chinos fabricados dentro de Europa”, cierra el análisis.

Pese al avance chino, las cuentas todavía salían en el 2025 si se mira al comercio de turismos. Las exportaciones de híbridos y eléctricos de marcas europeas al extranjero subieron un 10%, a 64.700 millones de euros, mientras que las importaciones totales crecieron menos, un 4%, hasta los 43.400 millones. 

Luis Federico Florio

Redactor de la sección Economía de La Vanguardia desde el 2015. Autor de la newsletter semanal ‘Bolsillo’, sobre finanzas personales.

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