El surtidor de las gasolineras deja precios ya un 20% superiores a los que se veían antes del ataque de EE.UU. e Israel a Irán. En el caso del diésel, el repunte es del 19,7% si se compara con el coste del viernes 27 de febrero, justo antes del inicio del conflicto, con los de este domingo, según los datos más actualizados del Ministerio para la Transición Ecológica. Así, ha saltado de los 1,434 euros el litro a los 1,717 euros.
El diésel tiene una demanda del transporte e industrial menos flexible que la de los consumidores. Sube el doble que la gasolina, que se incrementa un 10,1% en el mismo periodo. En su caso ha pasado de los 1,478 euros el litro a los 1,628 euros el litro, más estable las últimas jornadas. Con el panorama actual, el diésel es más caro que la gasolina, algo que no se había dado en todo el año.
“En situaciones de tensión geopolítica, el mercado suele penalizar antes al diésel porque es el combustible más crítico para el funcionamiento de la economía real. Es el que utilizan el transporte pesado, la logística, la agricultura o buena parte de la maquinaria industrial. Sube más que la gasolina porque es el más expuesto a cualquier tensión en el comercio internacional de energía”, plantea Manel Montero, director general de Grupo Moure, propietaria de las gasolineras low cost Autonetoil.
En su caso, “no depende únicamente del precio del crudo, sino también de la disponibilidad de destilados medios en el mercado global”, sigue. En el Viejo Continente golpea más, porque “es deficitario en gasóleo y depende en gran medida de importaciones de producto refinado o de componentes para producirlo. Cualquier incertidumbre en rutas marítimas clave o en el suministro internacional tiene un impacto más rápido en el precio del diésel que en el de la gasolina”, resume.
El diésel, entre el papel clave y la dependencia europea
El precio del petróleo se ha enfilado este lunes por encima de los 100 dólares el barril por primera vez desde el 2022, y acumula una subida del 40% desde finales de febrero. Según datos de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), el coste al por mayor supone entre un 42% y un 50% del precio final. En el caso del diésel, es el 50%, por lo que los vaivenes del mercado mayorista le afectan más. El resto se divide entre impuestos -llegan a pesar un 44% en la gasolina y un 39% en el diésel- y costes de distribución y márgenes.
Según un análisis de Facua, hasta el pasado viernes, entre las principales cadenas de gasolineras Repsol era la que más había incrementado los precios desde el inicio de la guerra, seguida de Moeve, BP y Galp. En algunos casos, señalan que ya hay gasolineras en las que el diésel y la gasolina han perforado los 2 euros por litro.
