El distrito tecnológico de València se renueva: de la Marina de Empresas al futuro Sesame Campus

La cara interior de la Marina de València no tiene nada que ver hoy con aquella que se encontraban los amantes de la vela cuando, hace casi veinte años, anhelaban disfrutar de la Copa América de Vela, prevista para 2007. Aquel fasto transformó la Marina, la dotó de edificios industriales donde los equipos de vela ubicaban su base, y creó una nueva zona de ocio con vistas al mar y al imponente Veles e Vents

Ahora, dos décadas después, esa transformación deportiva ha virado en empresarial, y los espacios que antes ocuparon los equipos náuticos acogen a emprendedores, locales e internacionales, que han hecho de esta zona el primer Enclave Tecnológico Urbano de la Comunitat Valenciana, el 46 València Mediterranean Tech Hub. En el corazón de los Poblats Marítims, a escasos metros de la urbana playa de la Malva-rosa, juega como baza para que València se convierta en Capital Europea de la Innovación 2027, tras aprobar el Ayuntamiento su candidatura, con el apoyo unánime de los cuatro grupos políticos que conforman la corporación municipal, en la sesión plenaria de este pasado martes. 

València opta a ser Capital Europea de la Innovación 2027 y su distrito tecnológico en la Marina es una de sus bazas para conseguirlo

En esa nueva fisonomía de la Marina de València aún faltan algunas piezas, que poco a poco van descubriéndose. Es el caso de la antigua base del Alinghi, donde Marina de Empresas ha invertido alrededor de 15 millones de euros. La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) otorgó hace dos años al polo de emprendimiento liderado por Juan Roig el derecho de superficie sobre la parcela de la antigua base de la Copa América por 40 años, con posibilidad de prórroga de 25 años adicionales.

Las obras siguen en tiempo y plazo, y la previsión es que estén finalizadas en septiembre, para cuando la construcción de tres plantas y 7.600 metros cuadrados de superficie construible pueda acoger a cerca de 1.000 trabajadores en un inmueble situado justo a continuación de los primeros edificios de Marina de Empresas, en línea con los tinglados.

Render de cómo quedará el futuro edificio de Marina de Empresas, diseñado por ERRE Arquitectura 
Render de cómo quedará el futuro edificio de Marina de Empresas, diseñado por ERRE Arquitectura Marina de Empresas

A la otra parte de la dársena, casi enfrente, se construye el futuro Sesame Campus, que ayer abrió sus puertas en la fase final de su construcción y que prevé estar a pleno rendimiento entre el final de 2026 y comienzos del próximo año. El proyecto transforma las antiguas bases de Iberdrola en un nuevo referente para empresas y talento digital, con una superficie cercana a 8.000 metros cuadrados. 

Reunirá oficinas premium con vistas al mar, un auditorio para 400 personas y espacios para eventos con capacidad para 700 asistentes. Tendrá configuración flexible de 4-5 salas adicionales con capacidad total de 1.000 personas, además de restaurante, un coffee work center, gimnasio, terrazas y zonas de bienestar, con una inversión de 4 millones de euros. “Queremos crear un punto de encuentro real para empresas internacionales, startups, emprendedores y nómadas digitales que buscan un entorno de trabajo flexible, colaborativo y conectado con el ecosistema tecnológico de Valencia”, afirma Ana Gil, directiva de Sesame, compañía tecnológica especializada en software de recursos humanos, y de Base One, quien gestiona y comercializa los espacios para la organización de eventos. 

Además de estos proyectos, hay otros pendientes que acabarán de renovar la cara interior de la Marina, como la base del Victory Challenge, donde la APV quiere implantar otro centro empresarial de tecnología e innovación para reforzar su papel como enclave estratégico para el desarrollo de actividades vinculadas a la innovación. Dos ofertas optan a llevarse el gato al agua: el grupo Nealis o el Valencia Innovation District, que ya gestiona The Terminal Hub en la antigua terminal marítima. 

Y mientras el sector empresarial redibuja la Marina, el Ayuntamiento y el Puerto transforman la zona con proyectos como el de la franja litoral anunciado recientemente por la alcaldesa María José Catalá, o el proyecto de un edificio de uso hotelero que no cuenta con el beneplácito de las asociaciones vecinales. Una renovación iniciada hace años que aspira ahora a su consolidación para derribar el mito de que València siempre vivió de espaldas al mar.

Neus Navarro

Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital

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