
La mayoría absoluta del Partido Popular en los comicios andaluces del próximo 17 de mayo podría depender de 15.000 votos. Es el margen que ha dado a conocer Juanma Moreno hoy y que podría marcar la diferencia entre un gobierno monocolor, a lo que aspira, a uno dependiente de otras formaciones, como Vox. Esto explica el tono de urgencia que empieza a impregnar su discurso y que tiene como fin movilizar al electorado.
En este escenario no hay nada hecho. Por eso el malagueño, que llegó a San Telmo con el apoyo de Ciudadanos en 2018 con mayoría simple y que en 2022 se hizo con 58 escaños y la mayoría absoluta, insiste en que “esto va a estar muy ajustado y nadie puede dormirse en los laureles”.
El presidente andaluz lanza un mensaje claro a los suyos desde el plató de Ana Rosa en Telecinco: el 17M no debe ser un día de abstención ni de irse a la playa porque la revalidación de su Gobierno no está garantizada y depende, en buena medida, de que el electorado conservador no dé por hecho su ventaja frente al resto de fuerzas políticas. Es un llamamiento a las urnas pare evitar verse en la tesitura de tener que llegar a acuerdos con Vox para mantenerse en la presidencia de la Junta, una situación que ya vivió hace dos legislaturas y que no acabó nada bien.
“Espero que nos den la confianza suficiente para ser independientes, no tener ataduras con nadie”, ha subrayado. Dicho de otra forma, pondrá toda la carne en el asador para seguir en la misma posición que tiene ahora sin depender de terceros.
Moreno Bonilla minimiza el impacto de la unión de las izquierdas
Moreno señala que el PSOE está en “su peor momento”, que Vox “paraliza” los ejecutivos en otras comunidades y que el pacto de las izquierdas tendrá un impacto limitado
El líder popular andaluz no sólo ha estado a la defensiva, sino que en su discurso también ha arremetido contra sus adversarios políticos. De hecho, ha afirmado que el PSOE-A no tiene opciones reales de gobernar porque está en “su peor momento” y centrado únicamente en “romper la mayoría” popular. Además, ha cargado contra la candidata socialista a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, haciendo hincapié en su gestión sanitaria como consejera con recortes y listas de espera.
También ha atacado a Vox y, aunque reconoce su derecho a querer gobernar en la comunidad más poblada del país, ha señalado el papel que ejerce en otras comunidades, donde se centra en “bloquear” y “paralizar” ejecutivos. Ante esto, pide el voto útil que evite repetir ese escenario en Andalucía.
En cuanto al bloque de izquierdas, Moreno resta importancia a la coalición Por Andalucía, convencido de que su impacto será limitado. “Ya lo hicieron hace cuatro años”, viene a decir, confiando en que la historia se repita.
El presidente andaluz intenta sostener una narrativa de estabilidad frente al ruido. Ya lo ha dicho en otras ocasiones: o gana el PP “o habrá lío”. Este es su argumento recurrente para defender un proyecto que define como “moderado, tolerante y de cambio”, una estrategia clara para movilizar a los suyos sin agitar demasiado el tablero. Ya lo advirtió tras anunciar la fecha de los comicios: nada de guerras sucias, solo defensa del proyecto. Moreno ha decidido aplicar eso de ‘el no aprecio como desprecio’.

