La economía española crecerá al 2,1% en el 2026 y bajará al 1.8% en el 2027, según la última actualización del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto supone unas rebajas de dos décimas y una décima, respectivamente, en comparación al documento del pasado enero y se produce en un contexto de incertidumbre por la guerra en Irán y el efecto de encarecimiento del petróleo.
A pesar de este retroceso en la perspectiva, “la economía española ha seguido mostrando un buen funcionamiento, expandiéndose significativamente más rápido que sus pares de la zona euro”, remarca el informe presentado este viernes.
“Un gran shock está golpeando la economía global. España mantiene un buen desempeño, de hecho bastante sólido en comparación con Europa. Pero obviamente este shock va a afectar a la economía española, principalmente a través del canal de los precios del petróleo”, explicó Romain Duval, jefe de misión para España del FMI.
En cambio, otros factores como el gas tendrán una influencia más modesta en relación al impacto inicial que supuso la invasión rusa de Ucrania.
“La transmisión en España de los precios del gas a los precios de la electricidad ha disminuido mucho desde la guerra de Ucrania debido al fuerte aumento de la proporción de energías renovables. Desde esta perspectiva y en lo que respecta al gas, España se verá menos afectada que algunos de sus pares de la zona euro”, sostuvo Duval en rueda de prensa.
“Pero ese no es el caso para el petróleo y, en general, la situación continúa siendo muy cambiante. Seguimos sopesando la evolución de los precios de la energía. Ustedes ven las fluctuaciones diarias igual que nosotros. Lo único que diría es que, en esta etapa, con los precios de la energía incorporados en los precios de mercado a mediados de marzo, nuestra visión es que España debería seguir disfrutando de un crecimiento económico sólido tanto este año como el próximo”, recalcó.
Así que, a pesar del efecto adverso y la mayor inquietud derivados del conflicto en Oriente Medio, se espera que el crecimiento del PIB español se mantenga firme este año, antes de desacelerarse gradualmente a medida que los flujos de inmigración se moderen y el envejecimiento demográfico se intensifique, tal como indica el documento del Fondo.
Los riesgos se inclinan a la baja, incluyendo un conflicto prolongado en Oriente Medio, una escalada de otras tensiones geopolíticas y medidas comerciales, en forma de aranceles, además de la fragmentación política interna.
En cuanto a la inflación, subiría hasta el 3% a lo largo de este año, antes de volver a bajar al 2,2% en 2027. “Evidentemente, los riesgos son elevados. El principal es el de un conflicto prolongado. Suponemos que esto seguirá siendo un sobresalto temporal porque uno permanente tendría un impacto diferente. En particular, el impacto sobre el PIB sería significativamente más adverso y la inflación podría aumentar de forma más pronunciada”, reflexionó Duval.
Aclaró que a lo largo de esto últimos días han estado planteándose cual debería ser la respuesta de política económica frente a esta sacudida. “Nuestra opinión es que, bajo nuestro escenario central, que aún prevé un crecimiento sólido, esta respuesta debería ser temporal, focalizada y no distorsionar los precios de la energía”, matizó.
En este sentido indicó que todavía no habían concluido la revisión de las medidas que el gobierno de Madrid anunció este viernes y de las que desconocían los detalles. El ejecutivo de Pedro Sánchez aprobó un amplio paquete de 80 actuaciones valoradas en 5.000 millones de euros y con alto impacto fiscal. Su alcance puede compararse con otras medidas de choque frente la crisis como la pandemia o la invasión de Ucrania, aunque hay empresas que siguen sin considerarlas suficientes.
Gracias al robusto crecimiento económico de estos últimos años, manifiesta el FMI, el déficit ha disminuido en línea con los objetivos del gobierno. Por lo tanto, existe margen fiscal a corto plazo para responder a ese seísmo desatado por el conflicto en Irán en caso de que se vuelva más severo. Pero, al mismo tiempo, el FMI avisa de que no se debe perder de vista el medio plazo.
“España sigue siendo un país con un alto nivel de deuda y afrontará uno de los mayores aumentos proyectados del gasto público relacionado con el envejecimiento en las décadas de 2030 y 2040 entre todos los países del entorno europeo”, señaló Duval.
“Dado que la situación económica sigue siendo sólida, consideramos que será necesario, una vez superado este impacto, acelerar el ritmo de consolidación fiscal en España. Pensamos que debería situarse en torno a 0,5 puntos porcentuales del PIB en nuevas medidas cada año. Esta aceleración del proceso de consolidación será necesaria en cualquier caso si España quiere cumplir sus propios objetivos en el marco de las reglas fiscales de la Unión Europea”, insistió siguiendo las pautas marcadas en el informe.
La cuestión consiste en acelerar el ritmo de la consolidación fiscal en los próximos años, que también requerirá, ante todo, el compromiso de todas las partes del gobierno, no solo del central, y eso incluye a las comunidades autónomas.
“Damos la bienvenida a la propuesta de reducción de la deuda de las comunidades autónomas y al aumento de las transferencias del gobierno central hacia ellas”, indicó Duval. “Consideramos que esto podría ayudar a las comunidades autónomas con su gasto en educación y sanidad, y a afrontar las presiones del gasto relacionado con el envejecimiento. Pero, al mismo tiempo, estas reformas necesitan medidas complementarias para abordar los riesgos de desviaciones fiscales que puedan surgir”, matizó.
Esa reforma se deberá implementar gradualmente y, más importante, que vaya acompañada de una reforma fiscal nacional.
El informe apunta, y Duval reiteró, que un área a vigilar es el fuerte aumento de los precios de la vivienda. Se trata fundamentalmente de un asunto de oferta. En primer lugar, es un problema social que se está convirtiendo en un problema económico, un riesgo para el crecimiento debido a que afecta la movilidad laboral, la atracción de inmigrantes y la adecuada asignación de trabajadores a los mejores empleos disponibles.
En esencia, es algo que debe abordarse aumentando la oferta, apostilla el documento. “Aunque el gobierno está trabajando en esto, se trata de un tema complejo y creemos que, además de las medidas ya adoptadas, es necesario acelerar los planes de desarrollo urbano, que se ralentizaron significativamente tras la crisis financiera global”, aseveró Duval.
“También es necesario simplificar los procedimientos de permisos de construcción, liberar más suelo, incluso por parte de los municipios, y reactivar la reforma de la Ley del Suelo, que fue una reforma muy buena pero que lleva un tiempo estancada en el Parlamento”, lamentó.
