
La escalada de la guerra en Oriente Medio, con ataques en las últimas horas a instalaciones y yacimientos de gas en Irán, Qatar o Arabia Saudí, ha llegado a disparar los precios del gas europeo más del 30% este jueves. El gas TTF ha llegado a escalar un 32% en el inicio de la jornada, por encima de los 70 euros el megavatio hora en su cotización en Holanda. A media sesión quedaba en los 63 dólares, al repuntar un 16%. Sea como sea, son máximos desde el 2022, en la crisis de Ucrania, tras más que duplicar su valor desde el inicio del conflicto. El petróleo hace lo propio con subidas del 7% en el caso del Brent, hasta los 114 dólares el barril.
Las bolsas son otro termómetro que sufre, con fuertes caídas arrastradas por el panorama. Los últimos acontecimientos refuerzan la idea de que la guerra se extenderá más de lo esperado inicialmente, mientras el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado. Las instalaciones energéticas habían quedado fuera del perímetro de actuación en la contienda, pero en la última jornada se han dado diversos ataques que suponen dar un paso más y llenan de nerviosismo a los mercados.
Ayer ya se dio el ataque por parte de Israel al yacimiento de gas más grande del mundo, compartido entre Irán y Qatar. En una respuesta de Teherán, hoy Qatar ha informado de un ataque iraní a Ras Lafan, la mayor planta de gas natural licuado del planeta, con daños “considerables”. “Esto podría cambiar las reglas del juego en la industria, en algo similar al ataque a Nord Stream o incluso peor”, ha valorado Susan Sakmar, de la Universidad de Houston, citada por Bloomberg. “Se trata de una interrupción repentina, sin indicios de que Qatar pueda reanudar sus operaciones pronto”. También se han dado otros ataques a refinerías o yacimientos de Yanbu (Arabia Saudí) y Kuwait.
Impacto inmediato en las cotizaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido a última hora de este miércoles que “Israel no volverá a atacar” el yacimiento iraní, si bien ha amenazado con destruirlo si Irán vuelve a atacar “a un país inocente” como Qatar, quien desde la Casa Blanca aseguran que no tiene nada que ver ni tenía conocimiento sobre los ataques a instalaciones de gas.
“La guerra con Irán ha aumentado su nivel de escalada. El riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro energético se incrementa cuando el conflicto pasa del estancamiento comercial al cierre de plantas de producción y daños a la infraestructura. El ataque en Qatar eleva el nerviosismo en el mercado, y los precios del petróleo y el gas natural se disparan en consecuencia”, repasa Norbert Rücker, de Julius Baer. Si bien los países asiáticos compran la mayor parte del gas natural licuado que se envía desde Oriente Medio, cualquier interrupción prolongada de los flujos reduciría el equilibrio de la oferta mundial, lo que mantendría los precios elevados en todo el mundo.
El reflejo se da también en la bolsa. El Ibex 35 se deja un 2,2% a media sesión, con Indra entre las señaladas con un descenso del 6,5% tras informar la SEPI que no aprobará la compra de Escribano hasta que se resuelva el conflicto de interés con su presidente. También caen con fuerza Cellnex o ArcelorMittal, sobre el 6%. Naturgy y Enagás son las únicas que suben, aunque ligeramente.
En el resto de Europa, Frankfurt cede otro 2,5% y París algo menos, un 1,7%, en una jornada dominada por el rojo. El euro se mantiene en los 1,14 dólares en el cambio con el billete verde, hoy pendientes de la reunión del Banco Central Europeo, después de que ayer la Reserva Federal mantuviera los tipos de interés. Wall Street apunta a ligeros descensos en la preapertura.
La tónica ha sido calcada en Asia, donde Tokio ha cedido un 3,4%, Seúl un 2,7% y Hong Kong el 2%.
